Anécdotas Hípicas Venezolanas presenta

Sunimation

(Ven, 2008, Animation en Sunsational por Chayim)

Por Juan Manuel Arredondo Q.

 

Hay purasangres que desde antes de debutar captan la atención de las personas que rodean al medio hípico, ya sea por su conformación física, excelente pedigrí o por sus desplazamientos en cancha durante los traqueos. En el óvalo zuliano hubo un corredor que cumplió con esa premisa y llegó a ser un campeón entre sus coetáneos, aunque tuvo un paso fugaz por la pista. Acá le rendiremos un homenaje a Sunimation, un ídolo frustrado. De pelaje castaño nació el 10 de enero de 2008 en el Haras Luisiana, siendo un hijo de Animation en Sunsational por Chayim.

 

Su padre (USA 2001, A. P. Indy en Dream Scheme por Danzig) no llegó a correr, pero al revisar su pedigrí hallamos que su padre y abuelo materno fueron considerados como Jefes de Raza, por lo cual era merecedor de una oportunidad en la reproducción. Fue traído a Venezuela en 2005 por la Sra. Holly de Rincón, su primera producción nacería en 2006 dando allí a las selectivas Astrid Grace (de 35-9) y Dreaming Roses (de 8-4). Luego vendrían ganadores clásicos como Lasarte, De Veras, Tuqui Tuqui y Carta Magna, siendo Sunimation el de mayores logros.

 

Su madre (VEN 2001, Chayim en Royal Alliance por Slewbop) fue una sobresaliente pistera que tiene su lugar en nuestra Galería de Grandes Corredores Criollos (https://anecdotashipicas.com/Criollos/Sunsational.htm). Y también destacó en la cría, dando entre otros a los ganadores clásicos Sunimation (campeón) y Shore Runner, además de buenos corredores como Catira Bonita y Sun Warrior.

 

Fue adquirido por el Sr. Waldo Ordoñez para defender los colores del Stud Lalo, quien le encargó su cuido y entrenamiento a AgapitoTitoFeijoo. Dejó en balanza 460 kilos al momento de su estreno y su promedio anduvo sobre los 450 kilogramos en su corta etapa como corredor.

 

Su debut se produjo el 1 de octubre de 2010 en el marco de la Noche Clásica del hipismo Zuliano, disputando el Clásico Traqueadores Zulianos. Bajo la conducción de Albenis Cubillán y cotizado como favorito unánime (1/9), fue capaz de responder a sus credenciales imponiéndose por vía de galope con ventaja de 9 cuerpos sobre El Negro Zore dejando crono de 76”2 para los 1200 metros.

 

 

Al revisar ese vídeo queremos destacar algunas cosas: primero, la fuerza en su desplazamiento en plena recta final, lo que parecía indicar que a mayor distancia sería mejor su rendimiento; segundo, que el narrador utiliza la frase “el futuro campeón para la cuadra de Agapito Feijoo”, lo cual hace referencia a las enormes expectativas que había generado entre las personas del medio hípico zuliano.

 

Su siguiente actuación vendría el 25 de noviembre en el Clásico Action Run, enfrentando a tres rivales solamente y de nuevo favorito 1/9 en taquilla. Al darse la partida se apoderó de la punta y aunque Hermano Hulk lo estuvo persiguiendo con cierta presión, cuando entraron en la recta final el invicto se desprendió hasta superar a su único oponente real por unos 11 cuerpos agenciando 89”2 para la distancia de 1400 metros.

 

 

El 10 de diciembre interviene en la Copa Rino Cochesa donde se mediría a dos rivales, allí debió batallar durante todo el recorrido con El Negro Zore que vendió cara su derrota, obligando a que Albenis Cubillán exigiera al potro Sunimation para finalmente aventajarlo por 1 ½ cuerpos con registro de 83”2 para 1300 metros.

 

 

Cerraría sus actuaciones el 27 de diciembre con la disputa del Clásico Clausura, nuevamente contra tres oponentes incluyendo su escolta de la previa y con la adición de la potranca Royal Chinita como atractivo adicional. Al darse la partida volvió a ser El Negro Zore el que se adueñó del sitial de honor mientras el gran favorito le seguía de cerca esperando el momento oportuno, lo cual ocurrió a la altura de los quinientos metros finales enseriando su avance hasta pasar con solvencia y derrotar por unos 6 cuerpos a El Negro Zore, parando el cronómetro en 90”1 para el tiro de 1400 metros.

 

 

Evidentemente, con un invicto de cuatro actuaciones (todas de corte selectiva) no hubo ninguna discusión sobre su título como Campeón Dosañero 2010 en Santa Rita, cumpliendo con esas expectativas creadas desde antes de debutar y ratificadas con cada actuación suya de la temporada.

 

Arrancó su temporada como tresañero el 13 de enero de 2011 disputando el Clásico Ciudad de Maracaibo, prueba que contó con la participación de los mismos competidores del reciente Clásico Clausura. Esta vez fue el pupilo del Stud Lalo el encargado de marcar los parciales dejando 24”2 y 50” mientras se desplazaba con comodidad, esperando el avance de sus oponentes. Efectivamente a la altura de los quinientos finales tanto El Negro Zore como Royal Chinita intentaron presionar al puntero (sobre todo el potro), pero el jockey de Sunimation había reservado sus energías y cuando le exigió a su conducido pudo repeler sus ataques para terminar fácilmente con ventaja de 3 ¼ cuerpos sobre El Negro Zore.

 

 

El tiempo global fue de 107” para la distancia de 1600 metros, logrando extender su invicto a cinco salidas y con la sensación entre la afición hípica en general que su reinado se prolongaría durante el año en ciernes. Su forma de correr, en especial durante los tramos finales de cada victoria hacían presagiar la posibilidad de verlo alcanzar la venidera triple corona en calidad de invicto, hazaña ya lograda por la yunta Stud Lalo-Agapito Feijoo a través del recordado campeón Blazing Free en 2005.

 

Tras su victoria en el evento inaugural del calendario clásico regional, al potro se le brindó un merecido descanso que alcanzó los tres meses, pues su siguiente salida vendría el 13 de abril cuando intervino en el Clásico Nelson Be. Enfrentando a tres rivales, llamaba la atención que al momento de cerrar la jugada en taquilla su dividendo era 1/5 y el de su principal rival Newyork Park (en el papel) fuese apenas de 1/2, tomando en cuenta su condición de imbatido resultaba un tanto extraña la poca diferencia.

 

La prueba se desarrolló con Mr. George marcando parciales de 24”1 y 48”2 mientras Sunimation le seguía sin apurar y el resto permanecía cerca, de modo que a mitad de carrera no había más de cinco cuerpos del primero al último. En los seiscientos finales ya el invicto emparejaba al puntero logrando quebrar su resistencia al giro de la última curva, pero allí se hizo efectivo el avance de Newyork Park (guiado por Santiago González) para rebasar al pupilo de Waldo Ordoñez que se vio impotente para contener su atropellada, finalizando segundo a 2 ¼ cuerpos del vencedor que dejó 102”3 para la clásica milla. De esta manera se acababa el invicto de Sunimation, un potro que había lucido invencible en el óvalo zuliano hasta ese día, por lo que tras el resultado se abrían muchas interrogantes: ¿Estaba falto en su reaparición? ¿Tenía alguna dolencia? ¿Había aparecido un potro mejor que él? ¿Podría reivindicarse de cara a la triple corona?

 

La mayoría de esas preguntas quedaron en el aire porque el hijo de Animation no volvería a competir en pruebas públicas. Aunque sabemos que la vida es así (impredecible), nunca deja de sorprendernos lo rápido que pueden cambiar las cosas, especialmente en torno a un purasangre por su fragilidad. La historia nos ha mostrado una y otra vez que debemos disfrutar los momentos que se nos presentan, porque hoy se está y quizás mañana no.

 

Como anécdota adicional, su verdugo Newyork Park volvió a correr a principios de mayo en el lote común cayendo derrotado sorpresivamente. Pocos días después falleció, quedando la generación de machos tresañeros acéfala. Eventualmente, el que llegó cuarto (y último) en ese Clásico Nelson Be que fungió de despedida a Sunimation se convertiría en doble coronado y campeón de la generación, el potro Hermano Hulk. A la distancia que nos deja el tiempo, cualquiera podría especular que un Sunimation sano habría arrasado con el resto de la programación selectiva para los potros en ese año, obviamente nadie lo podrá afirmar con certeza.

 

Su campaña numéricamente se resume así: cinco triunfos en seis salidas (de ellos cuatro clásicos y una copa), con un segundo en su única derrota, acumulando premios por Bs. 173.700 de su época. En su haber el campeonato como dosañero que sirvió para cumplir con todas las expectativas creadas desde antes de competir, quedando en el imaginario colectivo lo que pudo llegar a ser. Con especial cariño le dedicamos estas líneas para recordarle por sus hazañas en el óvalo ritense, donde supo ejecutar la principal función de un purasangre: correr, siendo protagonista del espectáculo hípico.

 

Fuentes: Sr. Juan Macedo, Prof. Winston Hernández, www.pedigreequery.com

 

Anécdotas Hípicas Venezolanas, martes 31 de marzo de 2026

Copyright 2000, Anécdotas Hípicas Venezolanas C.A. Todos los derechos reservados