Anécdotas Hípicas Venezolanas presenta

Paso a Paso

(Ven, 1998, Mano a Mano en Golden Strike por Slew O’Gold)

Por Juan M. Arredondo Q.

 

En los albores del presente siglo surgió un purasangre con mucha calidad que por cosas del destino le tocó coincidir con grandes ejemplares en su etapa como pistero. Aunque a nivel de logros concretos su cosecha no fue abundante, creemos que tiene los méritos para ser incluido en la Galería de Grandes Corredores Criollos, un bonito alazán que llevó por nombre Paso a Paso, al cual le brindaremos este homenaje. Nació el 6 de marzo de 1998 en el Haras Agua Miel, siendo un hijo de Mano a Mano en Golden Strike por Slew O’Gold.

 

Su padre (VEN 1987, Harmonizer en Ecuatorial por McKenna’s Gold) fue un destacado corredor criollo que brilló en una campaña acortada por lesiones, cuya historia se puede conocer mejor en el siguiente enlace: https://anecdotashipicas.com/Criollos/ManoAMano.htm. Tras recibir su mayor oportunidad en la cría en el Agua Miel, cumplió a cabalidad como reproductor con notables corredores como Paso a Paso (nuestro homenajeado), Paso Alegre, Volpaia, Guaro Real y Pimpinela (ganadores clásicos) además de los selectivos Sol Dorado (perdió en raya el Simón Bolívar), Apolo y Paso del Sol, entre otros.

 

Su madre (USA 1987, Slew O´Gold en Private View por Mr. Prospector) fue una ganadora de una en ocho salidas que produjo apenas US$9.338, cuyo origen era de primera línea pues su padre fue múltiple campeón en las pistas y sus abuelos son considerados Jefes de Raza (Seattle Slew y Mr. Prospector). Adquirida en US$29.000 para Venezuela por Jorge Luis Escobar estando preñada por Clever Trick (esa potra fue la ganadora Baby Fabiana), destacó en nuestro país a través de los ganadores clásicos Paso a Paso y Pimpinela (ambos en cruce con Mano a Mano), el selectivo Dartagnan (ganador de 16) y las rendidoras Afrodita, La Guapa y Valkiria, teniendo un 100% de hijos corredores ganadores.

 

Defendió los tradicionales colores del Stud Papá Juan perteneciente a su criador Don Federico Carmona Perera, quien le encargó su cuido y entrenamiento al multi campeón Antonio Sano. Dejó en balanza 452 kilogramos al momento de debutar, manteniendo un promedio alrededor de ese peso durante el desarrollo de su campaña.

 

Su estreno se produjo el 23 de marzo de 2001 en prueba para debutantes o no ganadores, siendo conducido por José Gregorio Valera. Luciendo muy promisor fue capaz de imponerse con suma facilidad por 4 ¼ cuerpos sobre Pa’ Caracas agenciando 80”1 para los 1300 metros.

 

Su siguiente salida fue en G-1 el 11 de abril, donde ratifica su condición de prospecto al vencer por vía de galope a Fulmine (futuro ganador clásico) que lo escoltó a 6 ½ cuerpos, mejorando a un llamativo 78”4 su marca para el tiro de 1300 metros.

 

Es importante acotar que en esa época la triple corona valenciana iniciaba en el mes de abril (incluso antes que en La Rinconada, habitual en mayo), por lo que al haber debutado hacia finales de marzo le colocaba en desventaja en cuanto a fogueo con respecto a otros potros de su generación, en especial del que sería su principal enemigo a corto plazo. Sin embargo, era tanta la calidad exhibida que pocos cuestionaron su inscripción en ese evento pese a que algún hípico de antaño pudiera considerarla apresurada.

 

El día 27 de abril (a solo un mes y cuatro días de su estreno) fue la fecha fijada para la disputa del Clásico Universidad de Carabobo, primer peldaño de la triple corona valenciana. Con apenas cuatro inscritos, le tocaba enfrentar a un invicto en seis salidas que había deslumbrado a la afición (Gran Relámpago) y a su habitual escolta en las selectivas previas (The Black Two), además del promisor The Eleven (futuro récord horse).

 

Estrenando la monta de Emisael Jaramillo, fue capaz de llegar segundo a ½ cuerpo del campeón Gran Relámpago que extendía su imbatibilidad a siete salidas, teniendo que marcar un excelente 83”2 para la distancia de 1400 metros. Así se acabó el invicto de Paso a Paso, pero si observamos con atención el vídeo veremos que el tiro pareció quedarle corto al pupilo del Papá Juan que arremetió con fuerzas en los tramos finales, siendo esta la última vez que compitió por debajo de la milla porque el resto de su campaña fue en los cuatro codos.

 

 

El cerrado resultado del primer paso hizo que aumentara la expectativa para el siguiente peldaño, pues una buena parte de la afición consideraba que al subir de distancia el potro de Antonio Sano podía batir al líder indiscutido de la generación y acabar con su invicto. Esa clase de rivalidad que despierta pasiones son las que ayudan a crecer al hipismo como deporte y le convierte en un espectáculo de gran atracción para el aficionado común.

 

El 18 de mayo se disputó el Clásico José Rafael Pocaterra como segundo paso de la trilogía valenciana, contando de nuevo con apenas cuatro participantes. El desarrollo de la competencia fue con Gran Relámpago en punta y cerquita Paso a Paso para no dejarlo escapar, pero cuando Jaramillo movió a su conducido para buscar la carrera se trenzaron en una batalla que llenó las expectativas de los hípicos, protagonizando un duelo que se decantó por la clase del campeón invicto Gran Relámpago que superó por un cuerpo de ventaja a Paso a Paso completando en un extraordinario 109”4 el recorrido de 1800 metros.

 

 

Han pasado casi 25 años de esa competencia y aún es recordada por aficionados de esa época como una de las mejores en la historia del hipismo carabobeño (a la par del duelo Mister Byron vs Ta´Bravo a finales de los 90), con un vencedor que mantenía su invicto en ocho salidas y proyectaba la posibilidad de conseguir el primer triple coronado valenciano (distinción que finalmente alcanzaría Joyful Minister en 2007) y un oponente que caía con todos los honores tras darlo todo en la pista.

 

Indudablemente que a medida que transcurrían los días y se acercaba el último peldaño iba creciendo la ansiedad por conocer si podría Gran Relámpago concretar la hazaña o su archirrival tendría ese extra que le faltaba para poder vencerlo. Lamentablemente, a una semana del evento se produjo la lesión del pupilo de Ismael Martínez (un zapatazo) y perdía la oportunidad única de hacer historia como triple coronado en condición de invicto (algo que logró El Patriota en 2012).

 

El 8 de junio se celebró el Clásico Bartolomé Salom que daba cierre a la tríada valenciana con la mencionada ausencia de Gran Relámpago, lo cual fue aprovechado por el potro Paso a Paso para adjudicarse su primer triunfo de corte selectivo al vencer galopando por 7 cuerpos a Joconmaro en tiempo de 126”1 para los dos kilómetros, sin ser exigido a fondo.

 

Una lástima que ese enfrentamiento final no haya podido darse, porque el espectáculo brindado por este par de corredores en los dos primeros peldaños fue de gran categoría. Si analizamos detenidamente, hasta este momento la campaña de Paso a Paso iba de 5-3 (tres galopes) y solo dos derrotas en cerrados finales contra un auténtico campeón del óvalo carabobeño, de los mejores que pasaron por HINAVA en toda su historia.

 

En una decisión quizás demasiado arriesgada, lo llevan al Hipódromo La Rinconada para inscribirlo en el Clásico República de Venezuela (tercer peldaño de la triple corona nacional) que se correría solo dos semanas después de su triunfo en el tercero de la triple valenciana. Allí le tocaría enfrentarse a lo más granado de la generación en la capital, sin contar con la monta del campeón Emisael Jaramillo que estaba comprometido con Al Borak, ganador del Cría Nacional (segundo peldaño en Caracas).

 

Estrenando la monta de Aldry Blanco Goitía fue capaz de figurar cuarto a 15 cuerpos detrás del vencedor Al Borak (doble coronado), Rodes y Gran Regreso que lo precedieron, con registro de 150”4 para los 2400 metros. Si bien no fue el resultado ideal, cumplió decorosamente en su primer enfrentamiento con los mejores corredores de tres años a nivel nacional.

 

Fue llevado nuevamente a HINAVA con el fin de disputar el Clásico Natalicio del Libertador celebrado el 24 de julio, regresando a manos de Emisael Jaramillo. En una emocionante carrera cayó en final cerrado a solo cabeza del veterano Señor Llanero (Campeón maduro y Caballo del Año en 2001) que debió sudar para vencerlo dejando crono de 122”2 para los dos kilómetros (récord de la distancia).

 

Su siguiente compromiso sería el 10 de agosto en la Copa Unión de Entrenadores del estado Carabobo, donde cobró desquite de su anterior al imponerse en gran forma por un pescuezo sobre Señor Llanero, agenciando 111”4 para los 1800 metros al conseguir su segundo evento de corte selectivo.

 

 

Sin ánimo de juzgar a sus allegados, en lo personal estimo que de no haber sido llevado a la capital para correr ese tercer paso de la triple corona nacional quizás el resultado de esas dos salidas hubiese sido diferente. Obvio que nadie puede asegurarlo con certeza, pero un potro como Paso a Paso bien descansado y llevado directo al Natalicio del Libertador considero que se ganaba al veterano con facilidad en esa prueba y en la siguiente también, aunque por supuesto que es solo la opinión de quien escribe.

 

Acudió como gran aspirante al Clásico Propietarios Valencianos el 7 de septiembre, pero no pudo pasar del cuarto puesto a 9 ½ cuerpos de Pasajero que sorprendió en cerrado final a Señor Llanero marcando 123”3 para el tiro de 2000 metros. Paso a Paso salió tocado de esa prueba, lo que ameritó un reposo que se llevó el resto de su temporada como tresañero.

 

Tras su recuperación fue llevado a la capital nuevamente para dejarlo establecido allí, en manos del campeón Julio Ayala como su nuevo entrenador. Se le brindó el tiempo suficiente para su aclimatación y puesta a tono, con los resultados que detallaremos a continuación.

 

Reapareció el 3 de marzo de 2002 en G-4,5ó6 con la monta de Santiago González, quien supo llevarlo al triunfo superando por 1 ¾ cuerpos a Gran Luchador con registro de 110”3 para 1800 metros. El 31 del mismo mes en el mismo lote logró repetir al vencer en final espeluznante a su compañero de cuadra Faramallero por apenas nariz, agenciando 118”4 para la distancia de 1900 metros.

 

Habiendo dado muestra de recuperación y ya con fogueo en la arena capitalina, deciden llevarlo nuevamente al plano selectivo al inscribirlo el 19 de abril en el Clásico Presidente de la República. Allí hace una carrera que considero sensacional, planteando oposición durante un buen trecho al campeonísimo My Own Business para finalizar tercero a 4 ¾ cuerpos del vencedor y llegando apareado con Rodes que le quitó el lugar de escolta, en tiempo de 149”4 para la distancia de 2400 metros.

 

 

Su siguiente compromiso fue el 18 de mayo en la Copa Senegal, donde no pudo con el veloz Al Borak que lo relegó al segundo puesto a 4 ½ cuerpos ganándose fácil al resto del lote, en tiempo de 122”4 para los dos kilómetros. Dos semanas después lo bajan al máximo lote común, con la mala suerte que deciden inscribir también al fenomenal My Own Business que le venció nuevamente llegándole Paso a Paso segundo a 2 cuerpos con marca de 109”3 para los 1800 metros.

 

Esa fue su última actuación en el óvalo de Coche, como podrá verse en su historial compitió seis veces en la arena capitalina con saldo de dos triunfos, dos segundos, un tercero y un cuarto. Los vencedores en sus cuatro derrotas fueron dos veces Al Borak y dos veces My Own Business, prueba irrefutable que se codeaba contra lo mejor de lo mejor y lo más llamativo es que figuraba ante ellos sin deslucir en ningún momento.

 

Fue llevado de nuevo a Valencia para participar en una prueba emblemática del calendario regional: el Clásico Batalla de Carabobo que se disputó el 24 de junio. Regresando a manos de Emisael Jaramillo, lamentablemente hizo la peor actuación de su historial pues finalizó duodécimo a 28 cuerpos del vencedor Glavine que cubrió los 2400 metros en 148”1. Sin embargo, esa opaca salida tuvo el atenuante de una lesión que lo apartó definitivamente de las pistas, marcando su despedida como corredor activo.

 

Su campaña numéricamente se resume así: 6 triunfos en 15 salidas (de ellos un clásico y una copa), completando con 5 segundos (cuatro selectivos), un tercero, 2 cuartos y solo una no figuración (cuando se lesionó), acumulando premios por Bs. 40.275.780 de su época. En su haber no quedaron campeonatos y sus logros en cuanto a éxitos selectivos fueron pocos, pero si demostró la calidad para enfrentarse con dignidad ante los mejores de su tiempo en ambos patios sin llegar a deslucir, para convertirse en un legítimo protagonista del espectáculo en cada salida.

 

Desconocemos su paradero luego de su retiro, no se le conoció descendencia. Sirvan estas líneas para recordar a un grande del hipismo valenciano, que fungió como embajador invadiendo con relativo éxito al principal óvalo del país, un ejemplar que destacó como su nombre: Paso a Paso.

 

Fuentes: Ing. Juan Macedo (apuntes personales), Prof. Winston Hernández, www.pedigreequery.com

 

Anécdotas Hípicas Venezolanas, viernes 31 de julio de 2026

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