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Anécdotas
Hípicas Venezolanas presenta | |
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Willie
Shoemaker y las dos caras de la
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Por
Juan Macedo | |
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El
hipismo, ese deporte de los reyes que se nutre de la nobleza del
purasangre de carrera y la pericia del jinete, siempre nos regala
anécdotas con contraste tan dramático como las propias carreras de
aliento. Los hípicos norteamericanos (y del resto del mundo) fueron
testigos a mediados del año 1964 de un fenómeno pocas veces visto en las
pistas norteamericanas: el ascenso de una leyenda a los altares de la
historia, empañado simultáneamente por el amargo sabor del repudio
popular. |
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Mientras
el polvo aún se asienta en las pistas, la Academia de Editores de Publicaciones
Deportivas de Boston, un cónclave de 100 expertos de los Estados
Unidos, ha emitido su veredicto sobre la inmortalidad. En una votación que
buscaba definir a los mejores jinetes de todos los tiempos, el nombre de
"Shoe" Willie Shoemaker ha quedado grabado en el tercer
escalafón de la gloria. | |
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Los
números hablan de una jerarquía indiscutible en el
gremio: | |
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Eddie
Arcaro:
El indiscutible número uno, respaldado por el 96% de los votos de los
especialistas. | |
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Earl
Sande:
El ídolo de la década de 1920, que mantiene su vigencia con un 69% de
apoyo. | |
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Willie
Shoemaker:
Consagrado como el tercero mejor de la historia con un 55% de los
sufragios. | |
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Ted
Atkinson:
Quien cerró este cuadro de honor con un 29%. | |
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Sin
embargo, este galardón llega en el momento más paradójico para "Shoe". El
hombre que acaba de ser nombrado uno de los tres mejores de la historia
camina hoy bajo una nube de controversia que nada tiene que ver con su
talento y sí mucho con la pasión desmedida de las
tribunas. | |
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La
selección de la Academia de Boston se produce apenas días después de que
Willie Shoemaker viviera, posiblemente, el momento más
amargo de su carrera. El escenario fue la tercera gema de la Triple
Corona, y el protagonista, el gran favorito Candy
Spots. | |
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El
público, que asistió con la certeza de ver una victoria histórica, no pudo
procesar la derrota del potro. Candy Spots no respondió a las
exigencias del evento, y la reacción del "soberano" fue inmediata y cruel.
Al regresar al área de desensillaje, el
estruendo no fue de aplausos, sino de un silbido ensordecedor que dejó
atónitos a los cronistas especializados. Fue una manifestación de repudio
ruidosa y de una magnitud sin precedentes en la memoria reciente del
hipismo. | |
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A
pesar del clamor de las gradas, la comunidad técnica del hipismo ha
cerrado filas en torno a Shoemaker. El consenso
entre los que realmente conocen el lenguaje de las riendas es claro: la
culpa no fue del jinete. | |
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Incluso
antes de la carrera, voces autorizadas como la de Eddie Arcaro ya habían advertido en televisión nacional
que el optimismo desbordado sobre Candy Spots no estaba totalmente
justificado. Las cosas se desarrollaron tal como los analistas previeron,
pero el público, cegado por la ambición de triunfo, decidió buscar un
chivo expiatorio en la figura del jinete. | |
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Personalidades
de la talla de Rex Ellsworth (Propietario de Candy Spots, quien
mantiene su confianza en el jinete), John Longden (Ganador de 5720 carreras, quien avala
la capacidad de su colega), Mrs. Cecilia de Mille Harper (Presidente de la California Thoroughbred Breeders Association), todos coinciden en que Shoemaker posee una inteligencia para conducir
caballos que es poco común, llegando a ser calificado por muchos como un
auténtico genio. | |
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Shoemaker,
fiel a su estilo profesional, ha optado por el silencio. No obstante,
quienes le conocen saben que este incidente le ha afectado profundamente.
Tras años de ser el mimado de la afición y disfrutar de "las palmas del soberano", verse
señalado por una derrota que escapaba a su control técnico es un trago
amargo difícil de digerir. | |
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El
apasionamiento por el hipismo es así de volátil; el mismo público que hoy
silba es el que mañana volverá a apostar por su genio. Mientras tanto, la
prestigiosa revista "The Thoroughbred Record" continúa publicando elogios
de los grandes hombres del ambiente hípico, recordándonos que Shoemaker es, y seguirá siendo, una de las luces más
brillantes que jamás hayan visto las pistas. | |
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El
debate sobre Candy Spots
continuó en las esquinas de los hipódromos, pero la historia -y los 100 editores de Boston- ya
han dictado su sentencia: Willie Shoemaker es un inmortal, con o sin el beneplácito
momentáneo de la tribuna. | |
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Fuentes:
Revista Gaceta Hípica, Sport Illustrated
(foto). | |
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Anécdotas
Hípicas Venezolanas,
sábado
28 de febrero de 2026 | |
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