Anécdotas Hípicas Venezolanas presenta

Cuando Televisa encendió la pasión en los hogares

Por Juan Macedo

 

En esta ocasión vamos a recordar una fecha que quedó grabada con letras de oro en los libros de historia del deporte de los reyes en Venezuela, el día en que el estruendo de los cascos en la pista entró, por primera vez, directamente a las salas de nuestras casas.

 

Caracas, una ciudad en plena transformación moderna, y el hipódromo vibrando con la emoción de siempre. Pero ese domingo 9 de agosto de 1953 no era un día cualquiera. Se respiraba algo distinto en el aire. No solo se trataba de apostar al ganador; se trataba de una revolución tecnológica que marcaría un antes y un después para la afición nacional.

 

Esa tarde nació la era de las carreras televisadas. Gracias a la señal de Televisa (Canal 4 y 6), la hípica rompió las barreras físicas de las tribunas para colarse en los hogares venezolanos. Ya no hacía falta estar presente en el recinto para sentir la adrenalina de la recta final; ahora, la magia de la pantalla chica permitía que la familia entera se reuniera frente al televisor para ligar a su ejemplar favorito.

 

Aunque el programa hípico de ese día ya estaba en marcha, el momento cumbre ocurrió durante la cuarta carrera del programa. Esta no era una competencia más, sino la primera válida del juego de las mayorías, el 5y6.

 

El gran protagonista de este hito histórico fue el caballo Tarento. Mientras los técnicos de Televisa ajustaban los últimos detalles de la transmisión, Tarento galopaba hacia la gloria, convirtiéndose sin saberlo en el primer ejemplar cuya victoria fue presenciada a desde sus casas por miles de espectadores. Su nombre quedó sellado no solo por su velocidad, sino por ser el rostro de esta nueva era.

 

Llevar una transmisión en vivo en ese año 1953 fue una labor titánica y también peligrosa. La tecnología de la época requería cámaras robustas y pesadas, montadas sobre torres construidas especialmente para obtener el mejor ángulo de la pista.

 

En la gráfica que rescatamos del archivo, podemos ver al popular Edmundo "Gordo" Pérez, una figura del medio, concentrado tras la lente de una imponente cámara de Televisa. Sin embargo, la jornada no estuvo exenta de drama.

 

La crónica de aquel día nos relata un accidente que pudo ser tragedia: el camarógrafo José Sardá se desprendió aparatosamente de una de las torres de transmisión junto con su equipo. Afortunadamente, y para alivio de todos sus colegas, el incidente no tuvo consecuencias físicas graves para el profesional, quedando solo como una anécdota de los riesgos que se corrían por llevar la pasión hípica a todo el país.

 

Hoy, cuando podemos seguir las carreras en alta definición desde un teléfono móvil, es vital recordar a estos pioneros. Aquel 9 de agosto de 1953, con Tarento cruzando la meta y hombres como Pérez y Sardá desafiando las alturas, se sembró la semilla de lo que hoy es nuestra cultura hípica mediática. Esto nos recuerda que la hípica es más que apuestas; es historia, es tecnología y, sobre todo, es el corazón de un pueblo que late al ritmo del galope.

 

Fuentes: Ing. Juan Macedo (apuntes personales), Revista Gaceta Hípica.

 

Anécdotas Hípicas Venezolanas, martes 31 de marzo de 2026

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