|
Anécdotas
Hípicas Venezolanas presenta |
|
Paciencia:
llegará el “Súper Caballo” |
|
Por
Alfonso Rodríguez Vera |
|
|
|
|
|
|
|
Cada
vez que un ganador del Kentucky
Derby decide no correr el Preakness Stakes, resurge la misma discusión: ¿debe cambiar la Triple
Corona? |
|
|
|
Ahora,
tras los casos recientes de Rich Strike, Sovereignty y Golden Tempo (tres en las últimas cinco ediciones de
la Triple Corona), la presión para modificar el calendario parece
mayor que nunca. Muchos entrenadores, periodistas y directivos consideran
que el formato actual -tres
carreras en cinco semanas- ya no encaja con la realidad moderna de las
carreras de caballos. Y tienen argumentos
válidos. |
|
|
|
Los
caballos actuales corren menos que hace décadas. La crianza moderna ha
priorizado la velocidad explosiva sobre la resistencia. Las restricciones
sobre medicación han cambiado la gestión física de los ejemplares. Además,
el enorme valor económico de los sementales hace que propietarios y
entrenadores sean mucho más conservadores. Todo eso es
cierto. |
|
|
|
Pero
quizá la pregunta correcta no sea: ¿Debe cambiar la Triple Corona?
Sino: ¿Y si precisamente su extrema
dificultad es lo que la hace especial? |
|
|
|
La
Triple Corona nunca fue diseñada para ser
accesible. |
|
|
|
Existe
una tendencia moderna a pensar que toda gran competición debe adaptarse
para maximizar participación, comodidad y viabilidad. Pero históricamente,
la Triple Corona nunca fue diseñada para ser accesible. Fue diseñada para
ser casi imposible. Por eso solo 13 caballos la han ganado en más de un
siglo. |
|
|
|
La
grandeza de la Triple Corona no nace de la frecuencia con la que alguien
la consigue, sino exactamente de lo extraordinariamente raro que resulta.
Cuando Secretariat (1972), Seattle Slew (1977), Affirmed (1978), American Pharoah (2015) o Justify (2018) completaron la hazaña, el
impacto cultural fue gigantesco precisamente porque el reto parecía
sobrehumano. Si todos los años hubiera un intento cómodo y perfectamente
planificado, la Triple Corona perdería parte de su
mística. |
|
|
|
El
ganador del Derby nunca estuvo obligado a correr el Preakness |
|
|
|
Uno
de los argumentos más repetidos hoy es que el sistema “ya no funciona” porque cada vez
más los ganadores del Kentucky
Derby se saltan el Preakness Stakes. Pero eso siempre fue posible. Nunca
existió una obligación de correr las tres carreras. La Triple Corona no es
una liga cerrada ni un playoff obligatorio. Es un desafío
opcional. |
|
|
|
Y
quizá ahí está la esencia que muchos olvidan: |
|
|
|
-
no todo ganador del Derby está destinado a intentar la Triple
Corona; |
|
|
|
-
no todo caballo tiene el perfil adecuado; |
|
|
|
-
y no toda campaña debe construirse alrededor de esas cinco
semanas. |
|
|
|
Caballos
como Rich Strike, Sovereignty o Golden Tempo demostraron algo
importante: incluso con más descanso entre carreras, quizá el Preakness Stakes
seguiría sin ser el objetivo ideal para ellos. Porque el problema no
siempre es físico. A veces es competitivo y
estratégico. |
|
|
|
Aquí
también hay otra cuestión clave: para muchos propietarios y entrenadores,
la verdadera gloria ya está en el ganar el Kentucky Derby. Esa es su gran
ilusión, su objetivo máximo. Y bajo las condiciones actuales, llegar allí
no es nada sencillo, ya que deben ganarse los puntos en una exigente “Ruta al Kentucky Derby”,
compitiendo durante semanas en un sistema clasificatorio muy duro que ya
selecciona a los mejores. |
|
|
|
|
|
|
|
El
verdadero problema no es solo el
calendario |
|
|
|
Muchos
defensores del cambio creen que retrasar el Preakness una semana solucionaría gran parte de la
crisis actual. Pero la realidad parece más
compleja. |
|
|
|
El
Kentucky Derby y el Belmont Stakes poseen identidades muy claras. El Derby
combina caos, velocidad y resistencia en una carrera de enorme presión. El
Belmont -que volverá a disputarse
en 2027 en el renovado Belmont Park y en su tradicional distancia de milla
y media- premia a los auténticos fondistas y caballos de gran “stamina”:
el llamado “Test de los
Campeones”. |
|
|
|
El
Preakness, en cambio, queda muchas veces en una
especie de tierra de nadie: |
|
|
|
-
más corto que el Kentucky Derby, |
|
|
|
-
más rápido tácticamente (cuando
regrese a Pimlico), |
|
|
|
-
y menos favorable para ciertos rematadores o caballos de
fondo. |
|
|
|
Para
algunos perfiles de caballo, especialmente aquellos que mejoran cuanto
mayor es la distancia, saltarse el Preakness
para preparar el Belmont puede ser simplemente la decisión deportiva más
lógica. Y eso no necesariamente significa que la Triple Corona esté
rota. |
|
|
|
La
Triple Corona siempre fue para los “Súper
Caballos” |
|
|
|
Quizá
el error moderno sea esperar que cada gran ganador del Kentucky Derby deba
automáticamente convertirse en candidato a Triple Coronado. Históricamente
no era así. |
|
|
|
La
Triple Corona estaba reservada para ejemplares
excepcionales: |
|
|
|
-
capaces de recuperarse rápido, |
|
|
|
-
adaptarse a diferentes ritmos y distancias, |
|
|
|
-
soportar presión física y mental extrema, |
|
|
|
-
y mantener rendimiento máximo durante cinco semanas
intensísimas. |
|
|
|
En
otras palabras: “Súper Caballos”. |
|
|
|
Y
quizá el deporte necesita volver a aceptar que esos caballos aparecen muy
pocas veces por generación. American Pharoah rompió una sequía de 37 años. Justify
llegó pronto, apenas tres años después. Tal vez ahora llegue otra espera
larga. ¿Y qué? Eso no destruye
la Triple Corona. De hecho, podría fortalecerla. Porque la espera aumenta
el mito. |
|
|
|
El
nuevo factor que cambia el equilibrio: Churchill Downs y el Preakness |
|
|
|
En
el contexto actual aparece un elemento clave que influye directamente en
el futuro del debate: la estructura empresarial del propio deporte. Churchill Downs Incorporated
adquirió los derechos de propiedad intelectual del Preakness Stakes
por aproximadamente 85 millones de dólares, en una operación que incluye
también el Black-Eyed Susan Stakes. Esto supone un cambio importante en el
equilibrio de poder dentro de la Triple Corona, ya que la misma entidad
está ahora vinculada a dos de sus tres grandes
carreras. |
|
|
|
Este
movimiento abre la puerta a una coordinación más estrecha entre el Kentucky Derby y el Preakness Stakes
en aspectos como derechos televisivos, estrategia comercial y
posicionamiento del calendario. Incluso se ha especulado con posibles
ajustes en la programación futura del Preakness
en función de negociaciones de retransmisión y maximización de
audiencias. |
|
|
|
Sin
embargo, este nuevo escenario no resuelve el problema deportivo de fondo.
|
|
|
|
|
|
|
|
El
verdadero dilema no desaparece con cambios
comerciales. |
|
|
|
Aunque
el calendario pudiera ajustarse o incluso optimizarse, tanto desde el
punto de vista televisivo como económico, al aumentar la competitividad
del lote al ofrecer más tiempo entre carreras, seguiría existiendo el
mismo hecho central: no todos los ganadores del Kentucky Derby tienen el mismo
perfil competitivo. Un caballo puede ser un caballo de Derby y no de Preakness, sin importar si se corre a las tres o
incluso a las cuatro semanas después del Kentucky
Derby. |
|
|
|
Por
otro lado, un caballo más orientado al Belmont Stakes (caballo de Belmont en milla y
media) podría ganar el Kentucky Derby si las condiciones
se le presentaran a favor, y probablemente pensará menos en correr el
Preakness Stakes, priorizando su preparación para la milla y
media del Belmont Stakes, donde agradecerá el aumento de la
distancia y más tiempo entre el Kentucky Derby y el Belmont Stakes. |
|
|
|
Otros
priorizarán la recuperación o campañas más amplias a lo largo del año, con
objetivos como la Breeders’ Cup Classic, que a finales de temporada suele definir
el título de campeón macho de tres años. Y eso no es un fallo del sistema,
sino una característica del hipismo moderno. Por eso, incluso con ajustes
estructurales, el debate no desaparece. |
|
|
|
La
Triple Corona nunca fue una obligación |
|
|
|
En
el fondo, la Triple Corona siempre estuvo construida sobre una idea muy
simple: no es un camino obligatorio, sino un desafío extraordinario. Y ese
detalle lo cambia todo. El hecho de que algunos ganadores del Kentucky Derby decidan no correr
el Preakness Stakes no
es necesariamente una crisis del sistema. Puede ser, simplemente, una
confirmación de su exigencia. Porque la Triple Corona nunca fue pensada
para todos los campeones. Solo para los “Súper Caballos”.
Paciencia. |
|
|
|
Anécdotas
Hípicas Venezolanas,
domingo
31 de mayo de 2026 |
|
Copyright
2000, Anécdotas Hípicas Venezolanas C.A. Todos los
derechos reservados |