Anécdotas Hípicas Venezolanas presenta

Tap Daddy

(USA, 2015, Scat Daddy en Easy Tap por Tapit)

Por Fernando J. Gil

 

En el siempre impredecible mundo del purasangre de carreras, hay ejemplares que logran trascender fronteras y dejar huella tanto en el norte como en el sur del continente americano. Ese fue el caso de Tap Daddy, un alazán estadounidense que con talento y valentía se ganó un lugar especial en la memoria del hípico venezolano contemporáneo.

 

Tap Daddy nació el 21 de abril de 2015 en Kentucky, Estados Unidos. Criado por Winchell Thoroughbreds LLC es un hijo del influyente padrillo Scat Daddy y de la yegua Easy Tap, descendiente de Tapit, lo que le otorgaba una combinación genética de velocidad y resistencia altamente valorada en la cría moderna.

 

Luciendo las sedas de sus criadores y entrenado por Steve Asmussen, desde sus primeras actuaciones, el potro mostró condiciones para la media distancia y la grama, atributos que marcarían su campaña inicial en suelo norteamericano, aunque sin llegar a convertirse en una estrella. Sin embargo, dejó señales claras de su calidad al imponerse en el James W. Murphy Stakes en el hipódromo de Pimlico el 19 de mayo de 2018, una prueba selectiva que lo colocó en el radar internacional. Además, logró figuraciones en stakes como el Dixiana Bourbon (G3), el Smarty Jones Stakes, Black Gold Overnight Stakes y American Derby (G3) mostrando regularidad frente a lotes exigentes. Su campaña en Estados Unidos culminó con números respetables: un total de 9 actuaciones para 3 victorias, un segundo, un tercero, un cuarto y un quinto acumulando en premios la cantidad de US$246.564. Fueron actuaciones competitivas, experiencia en distintos escenarios y una madurez que lo convertiría en un candidato ideal para exportación hacia circuitos emergentes.

 

La historia de Tap Daddy dio un giro decisivo cuando fue adquirido por el Sr. Francisco Convit para competir en Venezuela, específicamente en el Hipódromo La Rinconada, luciendo la chaquetilla del Stud El Centauro. Llegó a inicios de septiembre de 2018 y tras cumplir su período de cuarentena, debutó en el circuito caraqueño con un impacto inmediato, ganando en el Clásico Jockey Club de Venezuela escenificado el 14 de octubre. Preparado por Germán Rojas y con la conducción de Robert Capriles tomó la punta y nunca la perdió ante sus dos rivales en la carrera, My Racing Mate y Gran Will, agenciando 110” para los 1800 metros. Su adaptación fue sobresaliente.

 

 

El punto culminante de su campaña venezolana llegó en su siguiente actuación, cuando se adjudicó el Gran Premio Clásico Simón Bolívar, la carrera más importante del calendario hípico nacional. En esa ocasión, Tap Daddy dominó con autoridad los 2400 metros aventajando a La de Horacio con ventaja de 2 ½ cuerpos y crono de 153”, confirmando su jerarquía y demostró superioridad sobre el lote local, combinando velocidad táctica con una notable capacidad de remate. Muy pronto se convirtió en uno de los caballos más seguidos por la afición.

 

 

Para el 24 de febrero de 2019 Tap Daddy ganó el Clásico Copa de Oro de Venezuela montado por Robert Capriles, derrotó por 8 cuerpos a Le Capannelle, registrando 152”3 para la milla y media. Pero el 19 de abril se le acabó el invicto en Venezuela a Tap Daddy, al darse la partida en el Clásico Presidente de la República el norteamericano se fue a la punta mientras Mayoral iba segundo a más de diez cuerpos. Faltando 700 metros para la meta Tap Daddy venía perdiendo el paso mientras que Mayoral se acercó y en la recta final pasó de viaje para ganar con 9 ½ cuerpos sobre Tap Daddy que se tuvo que conformar con el segundo lugar.

 

 

El 5 de julio Tap Daddy se impuso a su antojo en el Clásico Fuerza Armada Bolivariana con ventaja de 6 cuerpos sobre Gran Will, con el entrenamiento de Nelson Castillo (quien lo debutó ganando en esta carrera al ingresar a su cuadra luego de la ida a USA de Germán Rojas) dejando registro de 211”4 para las dos millas de recorrido. El 1 de septiembre participó en el Clásico Internacional Propietarios La Rinconada con Jaime Lugo arriba y luego de sortear una fuerte pelea por el primer puesto con Mayoral, trató de contener desde la última curva a Gran Omero y en plena recta final, tras varios metros de lucha cabeza a cabeza, faltando 50 metros para la sentencia Gran Omero logró sacarle cabeza de ventaja.

 

 

El 29 de septiembre Tap Daddy reverdeció laureles y logró su quinta victoria selectiva en nuestro país al adjudicarse el Clásico Jockey Club de Venezuela. Invalidado para todas las apuestas y con la monta de Cipriano Gil, desde los metros iniciales buscó la posición de vanguardia siempre con clara ventaja sobre Papá Pedro, en la recta final se desprendió de sus rivales concretando su victoria por amplio margen de 10 ¼ cuerpos y con registro de 111”2 para 1800 metros. Al repetir su triunfo en este clásico, Tap Daddy hizo historia. Con este logro, igualó a purasangres como Petare, Pensilvania, Chatiment y Tajoreal al ganar la carrera dos veces seguidas.

 

 

El 27 de octubre de 2019, Tap Daddy salió a defender su corona en el Clásico Simón Bolívar. En plena recta final, protagonizó una intensa lucha con Endrygol, cediendo apenas por escaso margen de cabeza. Pero lo verdaderamente impactante ocurrió después de cruzar la meta: el jinete Cipriano Gil tuvo que desmontar, mientras el equipo veterinario intervenía de urgencia. La escena conmovió profundamente al público, que despidió al ejemplar con respeto y admiración. El caballo sufrió una fractura en el nudo del miembro anterior izquierdo, una lesión grave que obligó a su retiro inmediato de las pistas. Fue un final digno de su carácter: compitiendo hasta el último metro, incluso lesionado.

 

Era un caballo que “corría con el corazón”, como suelen decir los cronistas hípicos. Su presencia elevaba el nivel de cada competencia y generaba expectativa en cada presentación. Su estilo de carrera, muchas veces de punta a punta, lo convertía en un rival temible. En varias ocasiones impuso condiciones desde la salida, controlando el ritmo y resistiendo los ataques finales.

 

Tap Daddy cerró su campaña en Venezuela con un registro de 8 actuaciones para 5 victorias (todas clásicas) y 3 segundos acumulando en premios Bs. 132.797.700, siempre con una presencia dominante en el calendario clásico. Más allá de los números, Tap Daddy conectó con el público. Su carácter combativo y su regularidad lo transformó en favorito de los aficionados, quienes lo respaldaban masivamente en encuestas y pronósticos.

 

Tras su retiro, Tap Daddy fue trasladado al Haras El Centauro, donde inició su carrera como semental. Su pedigree y desempeño en pista lo convierten en una apuesta interesante para la cría venezolana, especialmente en un contexto donde la importación de genética de calidad resulta clave para revitalizar el sector. Ha destacado por intermedio del ganador Look at Daddy.

 

Tap Daddy no fue solo un caballo exitoso; fue un símbolo de lo que puede aportar la importación estratégica al hipismo venezolano. Elevó el nivel competitivo, atrajo la atención del público y protagonizó algunas de las carreras más emocionantes de su época. Como buen purasangre, su historia fue breve pero intensa. Y como ocurre con los grandes, su nombre ya forma parte del relato histórico del turf venezolano.

 

Fuentes: Ing. Juan Macedo, https://racingdudes.com, Diario Líder en Deportes, Diario Meridiano.

 

Anécdotas Hípicas Venezolanas, martes 31 de marzo de 2026

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