Anécdotas Hípicas Venezolanas presenta

Súper Luigi

(Ven, 1996, Alien en Fresal por Dancer´s Verde)

Por Juan M. Arredondo Q.

 

El tiempo atenta contra la memoria, con el pasar de los años algunos hechos relevantes van cayendo en el olvido. Es una ley de vida, aunque para luchar contra esa realidad se hagan esfuerzos por preservar (usando distintas maneras) los recuerdos de otrora. El hipismo también se ve afectado por ese principio, algunos protagonistas van quedando relegados ante el inexorable transcurrir de los días, por lo que páginas como esta cobran sentido al rescatar las historias de aquellos que cubrieron otras épocas con sus hazañas.

 

En el óvalo carabobeño hubo un gran corredor a finales del siglo XX que no muchos conocen, cuyos méritos queremos exaltar con este pequeño homenaje. ¿Su nombre? Súper Luigi, de breve campaña con grandes logros.

 

De pelaje castaño nació el 20 de enero de 1996 en el Haras San Francisco, siendo un hijo de Alien en Fresal por Dancer´s Verde. Su padre (VEN 1985, Lassington en Naranjera por Gallant Romeo) fue un extraordinario corredor que ganó cinco en nueve salidas, lamentablemente con problemas de casco y tendón que obligaron a un retiro prematuro de las pistas cuando parecía estar en su mejor momento, rumbo al magno evento nacional. Por su clase y excelente origen se ganó el chance de ser probado como semental, donde fue capaz de producir a los campeones Míster Byron, Lady Salges y Súper Luigi, además de corredoras clásicos como Tatanka y Marypichu, pese a no recibir tantas oportunidades (como solía ocurrir con los padrillos criollos de la época).

 

Su madre (VEN 1984, Dancer´s Verde en Tammoon por Sky High II) fue una destacada pistera que logró ocho victorias (incluido el Clásico Socopó en HINAVA), produciendo más de un millón en ganancias en los años 80. Con un sólido pedigrí por su padre (hermana de la campeona Baby Dancer y los ganadores clásicos Vadinho y Gran Asalto, entre otros), fue capaz de transmitir su clase a nuestro homenajeado, sin dudas el mejor de sus cuatro hijos registrados en pedigreequery.com

 

Fue adquirido por el Sr. Luis Quercia para defender los colores del Stud LQ (sus iniciales), quien le encargó su cuido y entrenamiento a Gustavo Amaya. Aunque en ocasiones no pudo registrarse su peso, el promedio durante su campaña estuvo por los 430 kilogramos.

 

Su debut se produjo el 10 de julio de 1998 en el Hipódromo de Valencia, en prueba para dosañeros debutantes o no ganadores, siendo montado por Castor Chiquito. Evidenciando su capacidad corredora logró anexarse el triunfo superando por 1 ½ cuerpos a Cram (otro hijo selectivo de Alien) dejando crono de 44”4 para el recorrido de 800 metros.

 

El 27 de agosto participó en la Copa Coredos conducido por Jean Carlos Velásquez, apuntándose como el líder temprano de la generación al superar cómodamente a Soy Gesto por 5 ¾ cuerpos en tiempo de 66”2 para los 1100 metros.

 

El 17 de septiembre intervino en la Copa Niños Cantores Televisión guiado por Ender Graciel, allí ratificó ser el mejor potro al vencer nuevamente a Cram, esta vez por 5 ½ cuerpos con registro de 73”4 para los 1200 metros.

 

El 1 de octubre regresó a manos de Jean Carlos Velásquez al disputar la Copa César Ramos, en la que extendió su invicto a cuatro salidas aventajando por 2 cuerpos a su escolta Alegato, agenciando 80”1 para la distancia de 1300 metros.

 

Tres semanas más tarde estrenó la monta de Daniel Centeno cuando intervino en el Clásico Asoproval, brillando una vez más al galopar por 7 ¾ cuerpos ante el propio Alegato mientras registraba 73” para los 1200 metros. De esa manera alcanzaba cinco actuaciones en condición de imbatible.

 

Pero el 12 de noviembre ocurrió lo inesperado al celebrarse el Clásico Fundadeportes, pues el hijo de Alien no lució igual que siempre y cayó por primera vez arribando tercero a 3 cuerpos de Guaparo (pupilo de Antonio Sano que montó Emisael Jaramillo) que metió 80”3 para los 1300 metros. ¿Había sido consentido? ¿Alguna dolencia o problema físico? ¿Sus rivales estaban evolucionando lo suficiente? ¿Fue solo un mal día? Fueron algunas interrogantes que surgieron tras la derrota del rendidor potro, las cuales dejaban el ambiente servido para el próximo enfrentamiento.

 

El 18 de diciembre se corrió el Clásico Jockey Club de Valencia que cerraba la programación selectiva para los potros, allí nuestro homenajeado regresó por lo suyo al imponerse por 1 ½ cuerpos sobre el propio Guaparo con marca de 86” para los 1400 metros, recuperando la cima generacional.

 

 

A la hora de la entrega de los premios anuales, sus seis triunfos en siete salidas (incluyendo cinco selectivas) le permitieron obtener el título como el Campeón Dosañero 1998 en HINAVA, algo por demás indiscutible.

 

Durante el primer trimestre de 1999 estuvo ausente de las pruebas públicas. Algunas dolencias y también el merecido descanso tras su intensa actividad como dosañero marcaron la pauta, volviendo a competir a inicios del cuarto mes del calendario.

 

Reapareció el 9 de abril durante la disputa de la Copa Club Hípico de Carabobo en 1700 metros (primera vez a los cuatro codos), cayendo desde el segundo puesto a 1 ¾ cuerpos de Carchito, potro de Antonio Sano que venía en ascenso con par de triunfos selectivos a principios de año.

 

El 7 de mayo dio inicio a la triple corona regional con el Clásico Universidad de Carabobo, estrenando la monta de Richard Bracho. Pese a mostrar mejoría con respecto a su regreso, tras un tremendo duelo cayó vencido por El Káiser (con Irwin Rosendo) que lo relega al segundo puesto por apenas cabeza marcando un excelente 84”1 para los 1400 metros, perdiendo así la posibilidad de aspirar a la gloria de la trilogía.

 

A la distancia que nos permite el tiempo, uno podría preguntarse: ¿Le habrá afectado que era la segunda de la reaparecida? ¿Estaría un poco “alargado” por su anterior? ¿Simplemente enfrentó a uno mejor? Nos parece que son aquellas interrogantes que surgirían tras el resultado del primer paso, cuyas respuestas se podrían conocer con el siguiente enfrentamiento.

 

El 28 de mayo era la fecha fijada para correrse el Clásico José Rafael Pocaterra, segundo peldaño de la triple corona valenciana. Súper Luigi volvía a manos de Castor Chiquito (con quien había debutado), alcanzando la que a nuestro juicio fue su victoria más importante, pues fue capaz de galopar por 6 cuerpos sobre Entonado y tercero llegó El Káiser, dejando registro de 121”2 para los 1900 metros y ratificando ser el mejor de su generación.

 

Lamentablemente, cuando parecía retomar su liderazgo y quizás arrasar con la programación selectiva por venir, aparecieron los problemas físicos que prácticamente acabaron con su campaña. No pudo correr en el tercer paso de la triple corona (Clásico Bartolomé Salom), evento que ganaría El Káiser (logrando la doble corona) superando a Entonado que lo escoltó. Si revisamos el resultado del segundo peldaño, ya el hijo de Alien les había mostrado que en los tiros de aliento sería casi invencible ante sus congéneres.

 

Tras varios meses de ausencia se intentó su regreso a la pista valenciana, reapareciendo el 19 de noviembre en lote de G-6+ en 1300 metros. Tristemente, no pudo pasar del noveno puesto (su única no figuración) a unos 9 ¾ cuerpos de Gratiñón, siendo esa su última actuación en pruebas públicas.

 

Su campaña numéricamente se resume así: 7 triunfos en 11 salidas (de ellos tres clásicos y tres copas), con 2 segundos, un tercero y una no figuración, alcanzando premios por Bs. 17.990.000 de aquella época. En su haber el campeonato como dosañero y esa impresionante victoria en el segundo peldaño que le ubicaba en la cima como tresañero, lástima que sus problemas físicos empañaron lo que pudo llegar a alcanzar. Sirvan estas líneas como un merecido homenaje a Súper Luigi, un campeón que merece rescatarse del olvido para darlo a conocer ante las nuevas generaciones hípicas.

 

Fuentes: Sr. Juan Macedo, www.pedigreequery.com, Sr. Javier Farache.

 

Anécdotas Hípicas Venezolanas, sábado 28 de febrero de 2026

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