Anécdotas Hípicas Venezolanas presenta

Royal Goiko

(Ven, 2000, Demon’s Cloak en Island Camp por Ogygian)

Por Juan M. Arredondo Q.

 

En la actividad hípica con cierta frecuencia presenciamos los cambios repentinos en el desempeño de un purasangre. A veces son para bien, cuando evoluciona de ser “un caballo promedio” hasta destacar llegando a ser de los mejores en un determinado patio, mientras en otras ocasiones sucede a la inversa: un ejemplar muy destacado se convierte en uno que podríamos calificar como del montón. Ambos casos son enigmáticos y las causas para que ocurra la segunda premisa son muy diversas: desde problemas físicos como lesiones hasta la pérdida normal de condiciones que viene del paso del tiempo; a veces pasa por medirse a rivales de mayor calidad o simplemente un cambio de entrenador, lo cierto es que llama la atención y deja un sabor agridulce entre sus allegados y la afición en general.

 

Acá queremos recordar a un caballo que comenzó a todo tren, brillando de tal manera en su inicio que conquistó par de campeonatos, sumando 9 triunfos en sus primeras 12 salidas. Sin embargo, corrió luego 17 veces más sin poder alcanzar otro triunfo. ¿Su nombre? Royal Goiko, al que su performance de arranque creemos le otorga un lugar en la Galería de Grandes Corredores Criollos, renglón Santa Rita. Nacido el 27 de enero de 2000 en el prestigioso Haras Gran Derby, el castaño era hijo de Demon's Cloak en Island Camp por Ogygian.

 

Su padre (VEN 1992, Demons Begone en Cloak por Fappiano) era un importado en vientre que se convirtió en un gran corredor siendo de los mejores en una brillante generación (tuvo a El Gran Sol, Clever Dancer, Principado), llegando a ser Campeón Fondista en La Rinconada en 1996. Con un excelente origen (hijo de la que consideramos la mejor yegua madre en Venezuela de la historia), recibió su oportunidad en la cría donde destacó a través de ganadores clásicos como Súper Franco, Gran Simpática; la ganadora selectiva Cacao Blue y el récord horse en La Rinconada Demon Parts, sin mencionar a nuestro homenajeado.

 

Su madre (USA 1990, Ogygian en Miss Camp por Secretariat) fue ganadora en corta campaña. Hija de un buen corredor que terminó de 10-7 incluidos varios stakes que produjo US$455.520, reunía en sus genes a luminarias equinas como Damascus y Secretariat, por lo que recibió una pronta oportunidad en la reproducción. Con nueve hijos registrados en pedigreequery.com destacó con pisteros como Royal Goiko (su campeón), Mr. Heraclio (de 58-12), Arrinconado y Gran Adrián, ambos múltiples ganadores.

 

Fue adquirido por el Sr. Rino Cochesa para defender la chaquetilla de su Stud Rina Rona, siendo entrenado por Néstor Ferrer. En su estreno dejó en la balanza equina 490 kilos, teniendo un promedio alrededor de los 470 kilogramos durante su etapa como pistero.

 

Debutó el 17 de julio de 2002 en el Hipódromo de Santa Rita en prueba para potros dosañeros con la monta de Osmán Gutiérrez, arribando segundo a pescuezo del vencedor Fast Legs en tiro de 800 metros. El 10 de septiembre con la monta de Agustín Bracho repitió su figuración al servir de escolta a Mr. Tulum que lo aventajó por 6 ¾ cuerpos en tiro de 1100 metros.

 

En el marco de la Noche Clásica del Hipismo Zuliano celebrada el 27 de septiembre fue inscrito en el Clásico Uprocazulia con la monta del campeón Ángel Alciro Castillo, quien le ayudó a mejorar lo necesario para obtener su primer triunfo al superar por una cabeza a Mr. Tulum (el cual se lo venía de ganar fácil) dejando marca de 73”3 para los 1200 metros.

 

El 16 de octubre intervino en el Clásico Día del IPSFA con la monta de Iván Pimentel Jr., repitiendo al vencer por 2 ½ cuerpos sobre Con Éxito con tiempo de 75”2 para los 1200 metros. Descansa un mes y el 27 de noviembre se alzó con la Copa Ramón Eduardo Añez al superar por 2 cuerpos a Impressive agenciando 79” para la distancia de 1300 metros.

 

Cerró su temporada el 27 de diciembre en el Clásico Clausura, allí ratificó su hegemonía entre los potros al derrotar por 1 ½ cuerpos a Royal Twister con registro de 100” para la milla. Esa racha de cuatro victorias seguidas en pruebas de corte selectivo le permitieron coronar fácilmente la distinción como el Campeón Dosañero 2002 en el Hipódromo de Santa Rita.

 

Comenzó su andar como tresañero el 8 de enero de 2003 con la disputa del Clásico Ciudad de Maracaibo, donde mantuvo supremacía ante sus congéneres al imponerse por dos cuerpos sobre Contralmirante dejando crono de 101”2 para la milla.

 

El 18 de febrero fue inscrito en el lote de G-4ó5 buscando mantener condiciones, allí extendió su racha triunfal al vencer por ½ cuerpo al maduro Patriarchal agenciando 96” para los 1500 metros. El 5 de marzo subió al máximo lote común para probarlo en cuatro curvas, allí sufrió algunos tropiezos que lo relegan al cuarto puesto a 15 cuerpos del vencedor Mandoble en tiro de 1800 metros, regresando a su sillín el campeón Castillo.

 

El 2 de abril participó en la Copa Gustavo Lepage consiguiendo un fácil triunfo aventajando por ¡10 cuerpos! a Royal Twister registrando un excelente 87” para 1400 metros. Tres semanas más tarde intervino en el Clásico Día Internacional del Trabajador donde prosigue su buen momento al derrotar por 5 cuerpos a Mr. Tulum con marca de 101”1 para la milla.

 

Llegaba entonces el inicio de la triple corona regional al disputarse el Clásico Asdrúbal Romero Cardozo el día 21 de mayo, siendo Royal Goiko el principal aspirante al triunfo tras su brillante hoja de vida. Y en la práctica cumplió con ese cartel a cabalidad, pues logró imponerse con gran solvencia al superar por 7 cuerpos a Mr. Tulum agenciando 100”3 en la milla.

 

Tomando en cuenta la facilidad de sus triunfos recientes (22 cuerpos en tres salidas) y su pedigrí que parecía garantizar su buen desempeño en tiros de aliento (hijo de un campeón fondista), era lógico suponer que la posibilidad de concretar otro triple coronado en el Zulia estaba latente. Con nueve triunfos en doce salidas (solo una derrota desde su ascenso al estrellato), se veía un panorama muy prometedor para el potro del Rina Rona.

 

Aunque sabemos que en hipismo no hay nada escrito con seguridad, pocos se atrevían a dudar de la supremacía del tresañero del Gran Derby; sin embargo, la realidad es que a partir de su próxima salida comenzaría una racha de 17 derrotas consecutivas hasta finalizar su etapa como pistero, algo que ciertamente no estaba ni siquiera en la imaginación de la afición hípica en general.

 

El 11 de junio intervino en el Clásico El Calancho como segundo peldaño de la trilogía regional, allí de manera sorpresiva cayó vencido por Mr. Tulum que lo relegó al lugar de escolta superándolo por 3 cuerpos dejando crono de 131”2 para los dos kilómetros.

 

El 9 de julio participó en el Clásico Alcaldía de Santa Rita que daba cierre a la triple corona, con Royal Goiko montado ahora por Manuel José Melean. En otro resultado inesperado, en plena recta final cuando iba galopando en la punta con una ventaja de unos 10 cuerpos, su jockey terminó rodando perdiendo toda opción de lograr al menos la doble corona, prueba en la que resultó vencedor Royal Twister (compañero de stud y cuadra de Royal Goiko) agenciando un modesto 161”1 para los 2400 metros.

 

Tras un descanso de dos meses volvió a la acción el 4 de septiembre en el Clásico Tío Cheo con la monta del campeón Emisael Jaramillo (señal inequívoca de esperar un triunfo suyo), pero decepcionó al finalizar en el cuarto puesto a unos 7 ½ cuerpos de Flecha Negra que registró 120”3 para los 1800 metros.

 

En el marco de la Noche Clásica del Hipismo Zuliano celebrado el 26 de septiembre lo llevan al Gran Premio Propietarios Zulianos con la monta de Manuel Ángel Melean, allí no pudo pasar del quinto puesto a 7 ¼ cuerpos del vencedor Impressive (conducido por Ángel Castillo, ex jinete de Royal Goiko) que dejó crono de 129”3 para los dos kilómetros.

 

Pese a los recientes resultados, fue preparado para correr el principal evento del calendario zuliano como era el Clásico Nuestra Señora de Chiquinquirá, celebrado el 14 de noviembre. Bajo la conducción de Edgar PérezEl Tendón” arribó sexto fuera de carrera detrás del ganador Sir Potter (montado por Emisael Jaramillo), que marcó 129” para los 2000 metros.

 

Dos semanas más tarde disputó el Clásico de la Zulianidad estrenando la monta de Jaime LugoEl Pocho”, allí da muestras de mejoría terminando tercero a 8 ½ cuerpos de Red Rascal que agenció 132”2 para los dos kilómetros, cerrando así su participación en pruebas públicas por ese año.

 

A la hora de analizar los resultados de la temporada en general para escoger a los mejores del óvalo zuliano, sus cuatro triunfos selectivos (tres clásicos) obtenidos durante el inicio de la campaña le permitieron alcanzar el título como el Campeón Tresañero 2003 en Santa Rita. Pese a un segundo semestre relativamente gris, le ayudó que sus rivales se repartieron los triunfos en los otros eventos selectivos y ninguno consiguió consolidarse, por lo cual siguió siendo el de mayores logros en su generación.

 

Arrancó su temporada como cuatroañero el 18 de febrero de 2004 disputando la Copa Amable Sánchez con la monta de Hammer Ferrer, en la que finalizó séptimo a 17 cuerpos del vencedor Tremendo. Su siguiente salida fue el 16 de marzo en G-6+ montado por Gabriel Portillo, donde arriba tercero a 15 cuerpos de Nelsonsé en 1800 metros.

 

En lo que sería su última actuación en pruebas de corte selectivo intervinó en el Clásico Azoprohípicos el día 6 de abril, arribando octavo a 24 cuerpos del campeón Mr. Cresus que agenció 116”3 para los 1800 metros.

 

Luego experimentó un largo paro superior al año y medio, incluso se creyó que no volvería a correr en el óvalo zuliano. Sin embargo, reapareció el 27 de diciembre de 2005 en una prueba de reclamo, finalizando séptimo a 11 cuerpos de Viento Negro siendo conducido por Albenis Cubillán.

 

Durante 2006 llegó a correr hasta en siete oportunidades, todas en pruebas de Reclamo. Sus mejores figuraciones serían un segundo y un tercero, mientras que en su última salida rodó su jinete producto de una lesión. En ese período llegó a ser entrenado por Gerard Ochoa. Sin duda, un final triste e inesperado para este valioso corredor, que había brillado en sus inicios dejando para el recuerdo sus hazañas.

 

Su campaña numéricamente se resume así: alcanzó 9 victorias en 29 salidas (de ellos seis clásicos y dos copas), completando con 4 segundos, 3 terceros, 3 cuartos, 3 quintos y 7 no figuraciones (incluye dos rodadas), con premios de Bs. 69.486 de la época. En su haber dos campeonatos de su generación, y aunque ciertamente quedó la sombra de su repentina desmejora (que le impidió conseguir más logros) logró suficiente brillo para ganarse su lugar entre los Grandes Corredores Criollos del Hipismo Zuliano.

 

Fuentes: Sr. Juan Macedo, www.pedigreequery.com

 

Anécdotas Hípicas Venezolanas, sábado 28 de febrero de 2026

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