Anécdotas Hípicas Venezolanas presenta

Quirón

(Ven, 1997, Gauley en Home Stage por Mamaison)

Por Juan M. Arredondo Y.

 

Una parte fundamental del trabajo realizado en esta página consiste en preservar para la posteridad a grandes protagonistas del hipismo en general a través de distintas épocas. Acá recordaremos un noble potro que logró par de campeonatos en su generación, brillando en el óvalo carabobeño a finales del siglo XX. Registrado con el nombre de Quirón (inspirado en la mitología griega), sin duda es merecedor de este sencillo homenaje. De pelaje alazán nació el 14 de enero de 1997 en el Haras Montalbán, siendo un hijo de Gauley en Home Stage por Mamaison.

 

Su padre (USA 1979, Halo en Snow Bower por Nearctic) fue un ganador de 11 en 52 salidas productor de US$187.135, aunque nunca corrió selectivas. Hijo a su vez de un padrillo que dejó grandes pisteros como Sunday Silence (doble coronado y Caballo del Año), Goodbye Halo (Kentucky Oaks), Sunny’s Halo (Kentucky Derby), Glorious Song, entre otros. Su primera producción en Venezuela nació en 1987, de la que saldrían el ganador clásico Campodrón y el selectivo Anthor. Con el pasar de los años destacó con pisteros como Gauley’s Time, Texan Leader, Otro Gesto (campeón), la invicta Alfajor (madre de Smart N’Classy, Impressive y Chain Reaction) y por supuesto nuestro homenajeado.

 

Su madre (USA 1986, Mamaison en Stage Door Jill por Stage Door Johnny) fue ganadora de tres en dieciséis salidas y produjo US$23.720 en su país de origen. Comprada en US$5.000 por el Sr. Fernando Degwitz estando preñada por Timeless Moment en 1990, eventualmente tendría nueve hijos registrados en pedigreequery.com, siendo Quirón sin discusión el más destacado.

 

Fue adquirido por el Sr. Roberto Romani para defender los colores del Stud Romani, quien le encargó su cuido y entrenamiento al multi campeón Antonio Sano. Dejó en balanza 428 kilogramos al momento de su estreno, aunque con la madurez logró promediar por encima de 450 kilogramos (llegó una vez a los 470) durante su etapa como pistero.

 

Su debut se produjo el 15 de octubre de 1999 en prueba para dosañeros, montado por Carlos Andrés Olivero (su jinete oficial). Luciendo promisor desde el inicio arribó segundo detrás de Austin que lo superó por 1 ¼ cuerpos en 1100 metros. Tan solo seis días después lo subieron al lote selectivo disputando la Copa Reinaldo Hernández Rosal, allí cumplió más que aceptablemente pues sirvió de escolta al vencedor Divertido a unos 3 ¼ cuerpos en tiro de 1300 metros, quedando listo para la foto.

 

Lo bajaron a su lote el 3 de noviembre y el resultado fue el esperado, metió un soberano galope por 9 ¼ cuerpos sobre Forest Vision dejando crono de 71”1 para 1200 metros, viéndose totalmente sobrado de agrupación. Toman la decisión de correrlo seguido para el Clásico Asociación de Ganaderos del estado Carabobo, donde cayó desde el segundo puesto a 3 ½ cuerpos del líder generacional Evreux que marcó 78” para 1300 metros.

 

Pero el 10 de diciembre intervino en el Clásico Jockey Club de Valencia que era la prueba principal para los potros (similar al Comparación en La Rinconada) y aprovechando la ausencia de Evreux se impuso en gran forma por unos 3 ¾ cuerpos sobre su compañero de cuadra Portofino, agenciando 85”2 para la distancia de 1400 metros.

 

A la hora de escoger a los mejores de la temporada, pese a contar con solo un triunfo clásico y dos segundos selectivos (su principal rival ganó dos clásicos), fue nombrado como Co-campeón Dosañero HINAVA 1999, compartiendo la distinción con el potro Evreux. Para algunos fue una decisión polémica por la diferencia en la cantidad de victorias y considerando que Evreux le ganó a Quirón en su único enfrentamiento, pero también tuvo peso para el pupilo de Antonio Sano haber ganado el evento más importante para la generación, además que lo hizo con suma facilidad.

 

El propio Quirón se encargaría de demostrar con sus siguientes actuaciones que “no le habían regalado” ese título compartido, comenzando el 10 de enero de 2000 al disputar el Clásico Inauguración. Allí se impuso de manera categórica por 5 cuerpos sobre King Gesto dejando crono de 85”4 para los 1400 metros.

 

El 3 de febrero fue inscrito en la Copa Fernando Degwitz que servía de homenaje al ya fallecido criador que fue el comprador de su madre para Venezuela y figura principal del Haras Montalbán. Haciéndole una especie de homenaje, venció de manera aplastante por 7 cuerpos a su compañero de cuadra Guaro Real registrando un llamativo 70”2 para los 1200 metros.

 

El 9 de marzo participó en la Copa Asociación de Ejecutivos del estado Carabobo, donde prosiguió su dominio al vencer en cerrado final por una cabeza a Guaro Real, agenciando 77”3 para la distancia de 1300 metros. Lo llevan por vez primera a los cuatro codos el 6 de abril en la Copa Club Hípico de Carabobo, donde se vio interrumpida su racha triunfal tras caer desde el segundo puesto a 1 ¾ cuerpos de Balbi Throne que logró sorprenderlo en los últimos metros aprovechando el recorrido de 1700 metros.

 

El 27 de abril fue la fecha fijada para el inicio de la triple corona regional abierta a todo ejemplar con la disputa del Clásico Universidad de Carabobo, allí Quirón ratificó que era el auténtico líder de la generación al vencer de forma contundente por 5 ¾ cuerpos a Guaro Real parando el cronómetro en 83” para los 1400 metros, su mejor marca en la distancia hasta ese momento. Lució como un verdadero campeón, perfilándose como serio aspirante a la triple corona si realmente lograba superar el aumento de distancia en los siguientes pasos.

 

Lamentablemente, el infortunio se hizo presente y problemas físicos alejarían a Quirón de participar en pruebas públicas por unos seis meses, perdiéndose los restantes peldaños de la triple corona valenciana. Cabe acotar que aprovechando su ausencia sería el compañero de cuadra Guaro Real el más beneficiado tras imponerse en los Clásicos José Rafael Pocaterra y Bartolomé Salom, alcanzando el status de doble coronado. Como anécdota adicional, Guaro Real logró esa gesta con la dupla Carlos Olivero-Antonio Sano (la misma de Quirón), por lo cual jinete y entrenador sí alcanzaron la hazaña de triple coronarse, aunque con dos ejemplares diferentes.

 

En cuanto a nuestro protagonista pudo volver a la acción el 27 de octubre en el Clásico Brigada Blindada, siendo conducido por Aldry Blanco Goitía. Reapareciendo con 470 kilos (40 más que en su última salida) quedó fuera del marcador por vez primera en su historial al finalizar séptimo a 8 ¼ cuerpos del vencedor King of Gold que agenció 70”2 para el tiro de 1200 metros. Es probable que viniera un poco falto o quizás le pegó el regreso a las pistas, además que se medía a los maduros por vez primera y eso nunca es fácil para cualquier potro.

 

Dos semanas más tarde evidenció estar mejor ajustado, pues el 10 de noviembre en G-6+ conducido por Richard Bracho logró vencer por medio cuerpo a Don Adrián marcando 83”4 en el tiro de 1400 metros. El 1 de diciembre intervino otra vez en el máximo lote común volviendo a su cabalgadura su jinete oficial Carlos Andrés Olivero, quien lo lleva a repetir su triunfo anterior pues derrotó de nuevo a Don Adrián por apenas pescuezo registrando 77”2 para 1300 metros.

 

A la semana siguiente retornó al lote selectivo disputando la Copa Base Aérea Libertador, haciéndolo de manera triunfal pues supera a su viejo conocido Evreux por 1 ¼ cuerpos registrando un excelente 82”4 para la distancia de 1400 metros, finalizando así sus actuaciones durante la temporada en curso.

 

Con el fin de año llegó el momento de escoger a los mejores del óvalo valenciano, resultando el potro Quirón de nuevo seleccionado con otro título en su generación, esta vez declarado Campeón Tresañero 2000 en HINAVA. Pese a la doble corona de Guaro Real (tres triunfos selectivos en total), el hijo de Gauley acumuló cinco eventos de corte selectivo (dos clásicos, tres copas) ganándose tres veces a su principal oponente (que nunca se lo ganó a él), por lo que nos parece totalmente justa su designación como el potro del año en Valencia.

 

Comenzaría su andar como cuatroañero el 11 de enero de 2001 en G-6+, arribando quinto a solo 2 cuerpos de Señor Llanero en 1300 metros. Quince días más tarde lo prueban por segunda vez en los cuatro codos, guiado por el aprendiz Richard Seijas en el máximo lote común. Allí finalizó tercero a 6 cuerpos de Alberto Ge, quedando claro que los tiros de aliento no eran su fuerte, siendo esa la última vez que compitió por encima de la milla.

 

Lo regresan a la corta el 9 de febrero y Quirón respondió en gran manera pues no solo logró vencer en forma convincente superando por 1 ¾ cuerpos a Colomer, sino que lo hizo metiendo récord de pista al agenciar 63”3 para los 1100 metros, demostrando su clase corredora por tercera temporada seguida.

 

El 2 de marzo intervino en el Clásico Ciudad de Valencia volviendo a manos de Carlos Olivero, donde cayó con todos los honores desde el segundo puesto a 2 ¼ cuerpos del “caraqueño” Remador, el cual guiado por Richard Bracho logró conquistar el triunfo marcando 83”1 para 1400 metros. Catorce días más tarde bajó al máximo lote común estrenando la monta del aprendiz Aníbal Barrada, allí arribó tercero a 3 ½ cuerpos de Evreux que venció en 71”1 para 1200 metros.

 

El 12 de abril fue inscrito en G-6+ volviendo a manos del aprendiz Richard Seijas, logrando la que a la postre fue su última victoria superando por 3 ¼ cuerpos a Colomer dejando crono de 66”2 para 1100 metros, luciendo muy superior a sus oponentes. El 3 de mayo participó en la Copa Día del Trabajador Hípico de Valencia conducido por Rigo Sarmiento, perdiendo una increíble pues finalizó segundo a solo pescuezo de Oro del Sol en 1400 metros.

 

El 31 de mayo en el máximo lote común fue guiado una vez más por el aprendiz Richard Seijas, aunque hace un carrerón fue derrotado por Evreux que le superó por ½ cuerpo metiendo un extraordinario 76”1 para 1300 metros. Dos semanas después volvieron a medirse durante el desarrollo de la Copa José Antonio Gubaira, aunque esta vez Quirón estrenaba la monta del campeón Emisael Jaramillo. Pero el resultado no varió, nuevamente triunfó Evreux sobre Quirón por apenas ½ cuerpo requiriendo agenciar un llamativo 69”4 en 1200 metros, par de carreras épicas que hablan de la calidad de ambos ejemplares que compartieron generación.

 

Tras completar un primer semestre muy rendidor siendo protagonista en casi todas sus actuaciones incluyendo pruebas de corte selectivo, fue víctima de las dolencias físicas que lo llevaron a perderse el resto de la temporada 2001. Es una lástima que su campaña haya sido interrumpida dos veces por razones de salud, pero todo amante del hipismo sabe que las lesiones forman parte de este mundo y nunca se sabe cuándo o a cuál ejemplar afectará en particular. Solo podemos comentar que hasta acá iba de 23-11 con ocho segundos, lo cual refleja su calidad superlativa y la clase corredora que mostró en la arena carabobeña.

 

Pasaron otros diez meses para verlo competir de nuevo, reapareciendo el 11 de abril de 2002 en G-6+ con la monta de Ronney Betancourt, arribando cuarto a 7 ¼ cuerpos de Carrilero en 1100 metros. Con altas aspiraciones lo inscribieron el 3 de mayo en la Copa Día del Trabajador Hípico de Valencia con su jinete habitual Carlos Olivero, pero fracasó al finalizar décimo a 18 cuerpos de Evreux que dejó crono de 84”1 para 1400 metros. Tratando de despejar dudas lo inscribieron a la semana siguiente en G-6+ con el aprendiz R.J. Bracho, fallando de nuevo pues arriba noveno a 9 ¾ cuerpos del vencedor Tritón en 1300 metros, siendo esa su última actuación.

 

Probablemente esas tres salidas finales sobraron en su llamativo historial, pero no se puede culpar a sus allegados por intentar devolverlo al plano estelar de su patio. El ahora cincoañero simplemente no respondió como en otrora y tomaron entonces la sabia decisión de retirarlo definitivamente de las pistas, por lo que no volvió a competir en pruebas públicas.

 

Su campaña numéricamente se resume así: 11 triunfos en 26 salidas (de ellos tres clásicos y tres copas), completando con 8 segundos (seis en pruebas de corte selectivo), 2 terceros, un cuarto y un quinto teniendo tres no figuraciones (dos de ellas al final de su vida pistera), acumulando premios por Bs. 39.581.400 de su época. En su haber ese par de campeonatos como dosañero (compartido) y tresañero que le sirvieron para ganarse un lugar en la Galería de Grandes Corredores Criollos.

 

Desconocemos su paradero una vez que salió de HINAVA, no tenemos ninguna información de haber recibido una oportunidad en la cría. Con especial cariño le dedicamos estas líneas para recordarle por sus hazañas en el óvalo del Cabriales, donde supo dejar una huella por su calidad y clase corredora, siendo indiscutiblemente un protagonista del espectáculo hípico por varios años.

 

Fuentes: Sr. Juan Macedo, www.pedigreequery.com, www.equibase.com.

 

Anécdotas Hípicas Venezolanas, miércoles 30 de septiembre de 2026

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