Anécdotas Hípicas Venezolanas presenta

Níquero

(Ven, 1973, Canciller en Junior Achiever por Lees Boy)

Por Juan Macedo

 

En esta ocasión ponemos la lupa sobre un purasangre que ha dejó un recuerdo inolvidable en la memoria de los hípicos venezolanos a pesar de no haber triunfado en pruebas clásicas: el aguerrido Níquero.

 

Este zaino nacido en el año 1973 en el prestigioso Haras Montalbán, fue adquirido en subasta pública por la suma de Bs. 172.000 para defender las clásicas sedas del Stud Toronado de los Sres. Jesús N. Lara, Jesús A. Villarroel y Eduardo Azpúrua Sosa, siendo éste último quien se encargó de su cuido y entrenamiento, convirtiendo a Níquero en un sinónimo de velocidad y coraje en la pista.

 

Debutó a los dos años de edad el 6 de septiembre de 1975 en el Hipódromo La Rinconada en recorrido de 1100 metros con la monta de Juan Vicente Tovar mostrando destellos de su calidad al lograr escoltar a El Pañuelo apenas a pescuezo. Quince días después Níquero y el debutante Salcar ofrecieron un bonito espectáculo al trenzarse en interesante duelo desde la partida, del cual salió airoso Níquero con una cabeza de diferencia, mientras el resto del lote llegó muy lejos encabezados por Peñazco a 11 cuerpos.

 

Vista su calidad, Níquero fue inscrito para participar el 19 de octubre en el Clásico Albert H. Cipriani con la conducción de Jesús Márquez, pero no fue enemigo al quedar octavo a 10 cuerpos de El Aventurero. Cerró el año el 7 de diciembre con Magín Zamora en su cabalgadura figurando sexto a 6 cuerpos de Sendero.

 

Luego de un breve descanso, el 1 de febrero de 1976 Níquero con la monta de Jesús Márquez arrancó con ventaja sobre sus enemigos y luego se escapó para ganar por 9 ¼ cuerpos sobre Papá Viejo, que anduvo siempre en segundo lugar, agenciando 73”2 para los seis furlones. El jueves 12 de febrero, en la segunda carrera nocturna, Níquero ganó al galope. Salió desde la partida a controlar las acciones y se vino en franca ganancia, respondiendo como gran favorito, mientras Bullicio remató y terminó segundo a 8 cuerpos, dejando crono de 66”1 para los 1100 metros. Níquero demostró su versatilidad ganando al galope en pruebas nocturnas. El 14 de marzo Níquero arrancó con ventaja y se mantuvo en plan ganador galopando con ventaja de 11 cuerpos sobre Trancanil que avanzó para el segundo, parando los cronómetros en 79”2 para los 1300 metros.

 

Uno de los momentos cumbres de su campaña fue su imponente victoria en los 1400 metros de la Copa Antonio Cuadrado. Con la monta de Jesús Márquez, el hijo de Canciller tomó la punta desde el vamos, marcando parciales de vértigo para terminar ganando por 3 ¾ cuerpos sobre Sendero en un tiempo total de 85”2. En aquella tarde, dejó en el camino a ejemplares de la talla del mencionado Sendero, El Aventurero, Dorestán, Lavandín y Pretor, consolidándose como el mejor de su generación.

 

Todo indicaba que, para el 4 de abril (fecha del Gran Premio Selección de Fedeharas), el veloz zaino iba a continuar con su racha de triunfos. Pero no fue capaz de conservar la punta y el irreverente Pánico logró superarle con ventaja de 3 ¼ cuerpos. El 24 de abril Níquero regresó al lote común y en recorrido de 1200 metros, cruzando la meta en primer lugar con ventaja de 3 ¼ cuerpos sobre su compañero de llave Lord Apache agenciando 72”1, pero fue distanciado al segundo puesto tras los tropiezos causados por su compañero de llave, Lord Apache, mientras Niso oficialmente se adjudicaba la victoria. El 16 de mayo participó en la milla del Clásico José Antonio Páez y realizó una gran carrera figurando tercero a 1 ½ cuerpos de Pretor, luego de puntear desde la partida.

 

El 6 de junio Níquero salió desde el principio a buscar la punta, adueñándose temprano de esta posición para terminar adjudicándose la victoria con 3 ¾ cuerpos de ventaja sobre Garicupersi, parando el teletimer en 73”2 para los seis furlones. El lunes 5 de julio Níquero salió en punta desde el comienzo y no tuvo ninguna clase de inconveniente para imponerse, mientras Majarete se conformó con el segundo a 2 cuerpos, recorriendo los 1500 metros en 90”1. ¡Prácticamente imbatible en recorridos por debajo de la milla!

 

El 15 de julio Níquero con la monta de “El MudoJesús Rodríguez salió adelante y se puso duro al entrar en la recta final y aunque Majarete lo rebasó sacándole pequeña ventaja, Níquero volvió al final para derrotarlo con ventaja de ¾ cuerpos en una linda carrera, parando los relojes en 92”3 para los 1500 metros. Lamentablemente una lesión en una de sus manos le hizo perder el resto de la programación del año 1976.

 

Níquero reapareció el 20 de febrero de 1977 en recorrido de 1500 metros con la monta de Juan Vicente Tovar figurando segundo a 1 ¼ cuerpos de El Aventurero. Dos semanas después en distancia de 1400 metros cayó desde el cuarto apenas a un cuerpo de Long Play. Fue una semana después cuando reverdeció laureles al derrotar con ventaja de ½ cuerpo a Swing dejando crono de 86”1 para los 1400 metros. Fueron tres buenas carreras, pero Níquero no era el mismo.

 

Níquero participó cuatro veces más ante el lote común logrando buenas figuraciones hasta que el martes 5 de julio con la conducción de Ángel Francisco Parra derrotó a Turi Junior con ventaja de 1 ½ cuerpos agenciando 79”1 para los 1300 metros. Con apenas cuatro días de descanso participó en los 2000 metros de la Copa Revista La Fusta (siendo su primera carrera en los cuatro codos) con Gustavo Ávila en su cabalgadura fracasando al quedar sexto a 10 cuerpos de Sendero. Posteriormente corrió cuatro veces de manera irregular hasta que sus lesiones hicieron crisis y eso pareció el final de su vida pistera.

 

Sorpresivamente Níquero reapareció el 16 de abril de 1978 con la monta de Eudes Piñero luciendo las sedas del Stud Doña Laura y bajo el entrenamiento de Luis Morón, pero su desempeño fue decepcionante ya que ni mostró la velocidad que le caracterizó durante su vida pistera. Tres semanas después con la monta de Francisco Pimentel fracasó nuevamente llegando muy lejos de la ganadora Bellavista, siendo esta su última actuación en el óvalo de Coche.

 

Níquero cerró su historial pistero con estadísticas que imponen respeto: Un total de 29 salidas a la pista para 10 triunfos, además de 6 segundos, 2 terceros, 3 cuartos y un quinto (figuró en el marcador en 22 de sus 29 presentaciones) acumulando un total de Bs. 603.404 en premios, una cifra importante para su época. Níquero no solo fue un corredor sprinter común; fue un guerrero que supo ganar con solvencia de punta a punta y también guapear en los finales más cerrados. Un ejemplar que, sin duda, enriqueció la historia de nuestra hípica nacional.

 

Fuentes: Ing. Juan Macedo (apuntes personales), Revista Gaceta Hípica, Sr. José Sequera, Sr. Víctor Marín Yzer.

 

Anécdotas Hípicas Venezolanas, sábado 28 de febrero de 2026

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