Anécdotas Hípicas Venezolanas presenta

Danierold

(Ven, 2017, Z Humor en Anabela por Classic Cat)

Por Juan M. Arredondo Q.

 

En la historia del hipismo venezolano se consiguen muchos casos de lo que se denomina ejemplares tardíos: se refieren a los que logran alcanzar su plenitud en su etapa como maduros, en ocasiones brillando hasta obtener algún campeonato por sus hazañas. Un caso reciente fue Danierold, a quien le brindaremos este homenaje.

 

De pelaje alazán nació el 23 de mayo de 2017 en el Haras Urama, siendo un hijo de Z Humor en Anabela por Classic Cat. Su padre (USA 2005, Distorted Humor en Offtheoldblock por A.P. Indy) fue un excelente corredor que ganó 6 en 34 salidas (incluyendo varios stakes en Norteamérica) que produjo US$970.163 en premios. Traído a Venezuela como corredor con miras a ser semental, llegó a medirse contra el crack Water Jet en el Clásico Presidente de la República 2011, punteando por largo trecho ese evento. En la cría ha dado a los campeones Speed Shot y Danierold, además de ganadores clásicos como Skyhook, Prince Humor, Brave Yole y Paomi Police, entre otros destacados corredores.

 

Su madre (VEN 2006, Classic Cat en Primera Vision por Cobra King) fue ganadora de dos en corta campaña. En 2013 produjo a la ganadora The Queen Em, en 2015 al ganador Classic Shot y en 2017 a su campeón Danierold, sus únicos hijos registrados en la página pedigreequery.com. Valga mencionar que su tercera madre es la nacional Visión de Luz (ganadora de 6 en 25 salidas y Bs. 15.084.350, figurando segunda en los Clásicos Instituto Nacional de Hipódromos (G1), Clásico Burlesco (G3) y Clásico Gustavo J. Sanabria (G2)).

 

Fue adquirido por el Sr. Armando Salvatore para lucir la chaquetilla del Stud HDS, siendo confiado su cuido y entrenamiento a Carlos Luis Giardinella. Con un peso físico de 480 kilos al debutar (¡y registró 500 kilos en su segunda salida!), mantuvo un promedio cercano a los 470 kilogramos durante su etapa como pistero.

 

Su debut se produjo el 15 de diciembre de 2019 en el Clásico Comparación con la monta de Ubardo Casique, en el que arriba quinto (solo corrieron cinco) a 20 cuerpos de Speed Shot que agenció 96”2 para la milla. Iba claramente de relleno luciendo falto, pues el vencedor era su compañero de stud y cuadra, consagrándose ese día como el campeón de su generación.

 

Se le brindó el tiempo necesario para su ajuste, añadiendo que para el mes de marzo 2020 comenzó la cuarentena por el COVID que paralizó la actividad hípica en Venezuela hasta junio. De tal manera que su segunda actuación se produjo el 12 de julio de 2020 en prueba para debutantes o no ganadores, donde logra su primera victoria al superar por 2 ½ cuerpos a Super Nonno agenciando un respetable 72”2 para los 1200 metros.

 

Como mencionamos antes, ese día registró en la balanza 500 kilogramos, lo cual no fue obstáculo para vencer de punta a punta a sus rivales mostrándose como un buen prospecto. Ante la ausencia de Speed Shot por lesión, surgía su compañero de divisa como un posible relevo para aspirar a los eventos de corte selectivo.

 

No obstante, un tercero a 5 ¾ cuerpos de El Dorado y un cuarto a solo 1 cuerpo de That’s Iron en el lote de G-1 cerrarían su paso como tresañero en el Hipódromo La Rinconada. Aunque no deslució, ciertamente no había podido alcanzar el status de su compañero de cuadra que se había coronado el año anterior.

 

Reapareció de un paro superior a cuatro meses el 28 de febrero de 2021 con la monta de Jean Carlos Rodríguez en G-1ó2, logrando un resonante triunfo en atropellada sobre Golden Je con tiempo de 66” para 1100 metros. Sin embargo, en medio de su avance cargó hacia adentro molestando a su escolta, por lo cual fue distanciado al segundo lugar tras el reclamo correspondiente.

 

El 21 de marzo finalizó cuarto a 3 ¾ cuerpos de Kingston, el 18 de abril arribó tercero a 4 ¾ cuerpos de Papá Aniello (con Francisco Urdaneta) y el 2 de mayo sirvió de escolta a Sobrador estrenando la monta de Iván Pimentel Jr, hilvanando una racha oficial de seis derrotas (recordemos que en una ganó y lo bajaron).

 

Sería el 9 de mayo (corriendo seguido) cuando alcanzaría su segundo triunfo al imponerse por 2 ½ cuerpos sobre Skull Trooper dejando crono de 78”3 para 1300 metros. Cabe destacar que salió por el PP1 y su jinete lo paleteó tras retrasar ligeramente en la partida, logrando adueñarse de la punta y venirse hasta la raya en gran forma.

 

El 13 de junio decidieron foguearlo en G-4+ volviendo a manos de Jean C. Rodríguez, donde no deslució tras finalizar cuarto a 3 cuerpos del superior Dimaggio en 1200 metros. Dos semanas después lo bajan a su lote de G-1ó2 y logró vencer por ½ cuerpo a Sobrador siendo conducido por Jefferson Díaz dejando crono de 71”1 para 1200 metros, mientras que el 18 de julio regresó a G-4+ (subido) volviendo a su cabalgadura Ubardo Casique, sorprendiendo al derrotar por medio cuerpo a Dimaggio marcando 70”4 para los 1200 metros.

 

 

Nos parece oportuno destacar que en este par de triunfos había mostrado una poderosa atropellada, en contraste con sus primeras dos victorias oficiales (las cuales alcanzó de punta a punta). Tras alcanzar un triunfo en el máximo lote común, quedaba listo para medirse a los mejores en el calendario selectivo, por lo que el resto del año solo participó en pruebas de ese corte.

 

El 29 de agosto intervino en el Clásico Grano de Oro donde arribó tercero a 3 cuerpos del veloz My Titico Mate que logró crecerse en la punta dejando 69”4 para los 1200 metros. En el marco de la Gala Hípica fue inscrito en el Clásico de los Sprinters cumpliendo aceptablemente al finalizar Tercero a 3 ¼ cuerpos de Strength Mask que metió 70”1 para los seis furlones.

 

El 24 de octubre participó en el Clásico Federico Carmona Perera conducido por Jean C. Rodríguez, allí logró el lugar de escolta a 1 ½ cuerpos de My Titico Mate que agenció 71” para los 1200 metros. Sin embargo, por causar tropiezos en la recta final a Gran Guerrero fue distanciado al sexto lugar (último), su ubicación oficial.

 

Finalizaría sus actuaciones por ese año el 12 de diciembre con el Clásico Juan Arias, siendo montado por Francisco Quevedo. Subiendo a la milla por primera vez desde su estreno, fue capaz de atropellar con fuerzas para caer segundo a 1 ¼ de Mayoral que lució imponente en su retorno a la pista, agenciando 98”1 para la milla.

 

Si observamos detenidamente, en sus cuatro incursiones selectivas había logrado dos segundos y dos terceros al cruzar la raya. En cada una de sus actuaciones estuvo relativamente cerca, pero algo le faltaba para dar ese paso extra que le permitiera no solo competir sino conquistar triunfos en los principales eventos del coso caraqueño.

 

El que sería su año de consagración empezó con un cambio notable: fue negociado, pasando a ser propiedad del Sr. Richard Patiño luciendo ahora los colores del Stud El Gran Misterio, quien le confió su nuevo pupilo al súper veterano Antonio Bellardi (en su regreso) el entrenamiento del ahora cincoañero.

 

Reapareció en sus manos el 20 de marzo de 2022 en el Clásico Socopó con la monta de Jaime Lugo, donde arribó sexto a 21 cuerpos de My Titico Mate que registró 70”3 en 1200 metros, sin haber sido enemigo en ningún momento. Contradictoriamente, el comienzo de su nueva etapa venía con la peor carrera de su historial, o al menos en la que más lejos había llegado del vencedor, aunque se informó que corrió negado.

 

El 10 de abril regresó a manos de Francisco Quevedo en el Clásico Federico Carmona Perera, allí finaliza quinto a unos 8 ¾ cuerpos del vencedor Barrywhite que logró vencer de punta a punta dejando 83”2 para 1400 metros.

 

El 1 de mayo mejoró arribando tercero a 3 ¼ cuerpos de My Titico Mate (71”1 en 1200 metros) en la Copa Día del Trabajador, dando muestras de una evolución paulatina. Y los frutos del trabajo en su nueva cuadra serían cosechados en su próxima actuación, pues el 15 de mayo se anexó ese anhelado primer triunfo selectivo al conquistar el Clásico Juan Arias superando por ½ cuerpo a Barrywhite marcando 97”4 para la milla. Cabe destacar que en sus triunfos evidenció capacidad de ponerle “un extra” en los metros finales, detalle que puede apreciar viendo los vídeos que le anexamos.

 

 

El 5 de junio fue probado por vez primera en los cuatro codos al disputar el Clásico Ejército Nacional Bolivariano con la monta de Jaime Lugo Jr., donde no pudo pasar del cuarto puesto a 11 cuerpos del vencedor Barrywhite, el cual aprovechó la pista fangosa para vencer de tiro a tiro marcando 112”3 para 1800 metros mientras que Danierold se vio algo incómodo sin hacer efectiva su atropellada.

 

El 17 de julio lo bajaron a la corta con Francisco Quevedo, finalizando cuarto a 5 ½ cuerpos del veloz Strength Mask que dejó 71”2 en los 1200 metros. Sin embargo, creemos que esa actuación le sirvió de ajuste para mantener su condición, pues los resultados posteriores ratificarían esa percepción.

 

El 7 de agosto intervino en el Clásico Guardia Nacional Bolivariana firmado por Álvaro Finol como su jinete, sin embargo, tuvo que ser sustituido por Robert Capriles durante la jornada.

 

En la partida sufrió un tropiezo que le lleva a perder los estribos momentáneamente, pero logró recuperarlos con prontitud para conquistar un triunfo súper meritorio pues en cerrado final aventajó por una cabeza a Persecuted dejando crono de 98” para la milla. Fue una carrera tan disputada en la recta final que entre los cinco primeros hubo menos de dos cuerpos de diferencia, además del reconocimiento al vencedor por superar los tropiezos iniciales. Ese es justamente el tipo de competencia que levanta pasiones y genera idolatrías entre la afición para aquellos que terminan consiguiendo los triunfos, su vídeo vale la pena verlo una y otra vez.

 

 

En el marco de la Gala Hípica de Caracas intervin0 en su evento principal: el Clásico Fundación de Propietarios Hípicos de Venezuela, siendo ratificado Robert Capriles como su jockey. En otra carrera sensacional, fue capaz de imponerse en cerrado final superando por ½ cuerpo a Papá Pedro y tercero cerquita el veterano Apistos, agenciando 126”1 para los dos kilómetros y ratificando su gran momento al vencer por vez primera en largo.

 

 

El 25 de septiembre fue inscrito con la monta de Álvaro Finol en el Clásico Jockey Club de Venezuela, pero se ve afectado por la pista húmeda y no pudo pasar del quinto puesto a 12 cuerpos del vencedor Barrywhite (que ganó por 8 cuerpos en 110”4 para 1800), habiendo corrido muy lejos durante todo el desarrollo de la prueba.

 

Llegaba entonces la hora del magno evento nacional, el Clásico Simón Bolívar celebrado el 30 de octubre. Una prueba que todos quieren ganar, cuya lista de competidores incluía al vencedor del año anterior (Lusitano), la campeona y triple coronada Sandovalera, el tordillo Barrywhite (reciente ganador por vía de galope del JCV), sin mencionar a figuras veteranas como Apistos (ganador en 2020) y Valrazio, entre otros. Danierold fue firmado por Jaime Lugo, ganador en tres ocasiones previas del Bolívar.

 

 

Una carrera para el recuerdo por la actuación de la campeona Sandovalera y el propio Danierold, los cuales protagonizaron una recta final muy disputada y con sólida ventaja ante el resto de sus oponentes. La raya los encontró con el caballo superando a la yegua por solo ½ cuerpo, parando el teletimer en 152”3 para la distancia de 2400 metros. Fue el día de la consagración para el maestro Bellardi en su retorno triunfal a la profesión (no ganaba desde el 2000 con My Own Business) y siendo la cuarta victoria de su jinete Jaime LugoEl Pocho”, dándole la razón una vez más a aquellos que opinan sobre la importancia vital de la experiencia en este tipo de eventos. Además, se lograba con un caballo que un año atrás estaba “especializado” en tiros cortos y no había logrado ninguna prueba de corte selectivo, pero ahora se convertía (o ratificaba) en el rey de La Rinconada.

 

Por ser Venezuela la sede de la Serie Hípica del Caribe para ese año, a Danierold le quedaba el compromiso de participar en la Copa Confraternidad del Caribe, para el cual le asignaron la monta al campeón Javier José Castellano. Corrido el 11 de diciembre, no fue enemigo en ningún momento y finalizó séptimo a 18 cuerpos del vencedor El de Froix (superó por nariz a El Santo de México) que agenció 123”4 para los dos kilómetros. Esa fue la última actuación en pruebas públicas para Danierold, cuyos méritos durante la temporada le otorgaron la distinción como el Campeón Maduro 2022 en La Rinconada. Un logro alcanzado a sus cinco años, en manos de un veterano entrenador que supo llevarlo de ser un buen corredor en tiros cortos e intermedios a ganar las dos principales pruebas del calendario clásico capitalino en el segundo semestre.

 

Su campaña numéricamente se resume así: 8 triunfos en 27 salidas (de ellos cuatro clásicos), completando con 3 segundos, 5 terceros, 5 cuartos, 3 quintos y 3 no figuraciones en pizarra. En su haber se lleva ese campeonato como maduro, demostrando que vale la pena esperar por un ejemplar si se le brinda oportunidad para explotar todo su potencial, cuya excelente temporada le bastó para meterse en los libros de la historia hípica venezolana.

 

Tras su retiro de las pistas fue llevado al Haras Nuevo Color ubicado en Belén (estado Carabobo) con miras a ser probado como semental, aunque a los pocos meses fue devuelto a La Rinconada donde estuvo algunas semanas en cancha para retomar condiciones, pero el infortunio se hizo presente y murió por un infarto. Sirvan estas líneas para recordar las hazañas de ese valiente corredor llamado Danierold, un campeón tardío.

 

Fuentes: Sr. Juan Macedo, www.pedigreequery.com, Prof. Winston Hernández, Sr. Javier Farache

 

Anécdotas Hípicas Venezolanas, sábado 28 de febrero de 2026

Copyright 2000, Anécdotas Hípicas Venezolanas C.A. Todos los derechos reservados