Anécdotas Hípicas Venezolanas presenta

Córcega

(Ven, 1969, Brown Rambler en Bebel por Brumoso)

Por Juan Macedo

 

Estamos listos para desempolvar las páginas doradas de nuestra historia hípica nacional y en esta ocasión nos toca rendir homenaje a una guerrera de las pistas, que se ganó el respeto y la admiración de todos sin la necesidad de ganar una prueba selectiva: la inolvidable Córcega. Basándonos en sus registros de campaña, estamos ante una yegua que fue una “máquina de correr”. Nacida en el año 1969 bajo el sello de calidad del Haras San Luis, no tardó en demostrar que estaba hecha de un material diferente. Esta yegua zaina representó los colores del Stud Garboso de la familia Garrido, bajo la atenta mirada de sus preparadores, de inicio Andrés España y luego Antonio Bellardi, quienes supieron pulir este diamante hasta convertirlo en una campeona nacional.

 

 

 

El debut de Córcega, según podemos apreciar en su hoja de servicios, tuvo lugar el 30 de octubre de 1971 en el Hipódromo La Rinconada siendo dosañera. Aquella tarde, con la monta de “El MudoJesús Rodríguez, la potranca comenzó a escribir su historia, figurando tercera a 2 ½ cuerpos de Nogarina. Visto su desempeño apareció inscrita en la Polla de Criadores, pero tuvo un saldo negativo, llegando muy lejos de Azucarada, aunque con atenuantes, ya que terminó con fractura en sus dos rodillas, lo que ameritó un largo descanso.

 

Pasaron siete meses hasta que el 10 de junio de 1972 reapareció bajo las órdenes de “El Trueno de AntofagastaJuan Eduardo Cruz cruzando el disco en ganancia por primera vez, marcando un tiempo de 70” exactos en 1100 metros con ventaja de 10 cuerpos sobre Catuchagua. Fue el preludio de una campaña llena de éxitos que la llevarían a la gloria. Luego de tres actuaciones decorosas, sus dueños tomaron una decisión arriesgada: apostar a un entrenador “recién salido del horno” llamado Antonio Bellardi.

 

Su nuevo preparador la preparó pacientemente y, una vez que la hija de Brown Rambler estuvo lista, la inscribió para su reaparecida el 17 de septiembre. Aquella fecha resultó inolvidable para Bellardi: en lo que fue su debut como entrenador, logró “romper el maiden”. Bajo la conducción de Benito Almarza, la yegua cruzó la meta con una contundente ventaja de 7 cuerpos sobre La Marcelita, agenciando un tiempo de 68”1 para los 1100 metros.

 

Luego de escoltar a Retozona, logró dos triunfos consecutivos con las montas de Carlos Orcial y Adone Bellardi respectivamente (1300 metros en 81”2, 4 ¾ cuerpos sobre Lituania y 1300 metros en 79”, 4 ½ cuerpos sobre Andrómeda) y el 12 de noviembre participó en la Copa Francisco José Sucre donde no fue enemiga ocupando el sexto lugar a 13 cuerpos de Juleyma. Cuatro días después (en un jueves nocturno) con la conducción de Carlos Orcial se reivindicó al derrotar a Estrella Regia con ventaja de un cuerpo y agenciando 68”1 para los 1100 metros. Cerró el año realizando una carrera para el olvido.

 

Luego de dos actuaciones incoloras (incluyendo su primera actuación ante los importados de la novena serie), el 3 de febrero de 1973 Córcega alcanzó su sexto triunfo con la monta de Adone Bellardi superando abiertamente a Epopeya con ventaja de 3 ¼ cuerpos y crono de 68”2 para los 1100 metros. Otras dos actuaciones indecorosas y fue sometida a un breve paro. Reapareció el 29 de abril derrotando fácilmente a Marianela con 3 ¼ cuerpos y tiempo de 73”4 para los seis furlones. Continuó con cuatro figuraciones (alternando entre el lote de criollos y el de importados) hasta que el 16 de junio derrotó por primera vez a los importados siendo su escolta el norteamericano Léxico a 3 ¼ cuerpos, parando los relojes en 67”3 para los 1100 metros.

 

El 7 de julio participó en la Copa Federico de la Madriz y Pastor donde cayó vencida desde el tercer puesto a 2 ½ cuerpos de Estampida. Un mes después reverdeció laureles al aventajar a Colomba con 2 ¼ cuerpos recorriendo los seis furlones en 74”2. Corrió seis veces más sin saborear las mieles del triunfo, pero siempre allí, luchando hasta el último metro. El 20 de octubre derrotó al lote de importados de la octava serie siendo la criolla Áspera su escolta a 2 cuerpos y crono de 75”3 para los 1200 metros. Corrió dos veces más el resto del año figurando en buena lid, dando muestras de regularidad y coraje. A lo largo de ese año, Córcega se convirtió en una fija en el marcador, una yegua que se midió con buenos corredores como Set N’ Go, Caprino, Con K, Dorema, Léxico, entre otros y a pesar de no obtener prueba selectiva alguna, su calidad se vio reflejada en la obtención del título de Campeona Yegua de 4 y más años.

 

Inició el año 1974 (el 5 de enero, en la primera carrera de ese año) con un bonito triunfo ante los importados de la séptima serie aventajando a Sediciosa con pescuezo de ventaja y agenciando 81”1 para los 1300 metros. Su campaña se extendió hasta el 10 febrero de 1974, cerrando con una dignidad propia de las grandes al perder por la mínima diferencia ante la norteamericana Una Lágrima. Las rodillas no dieron para más y fue retirada de las pistas dejando el nombre del Haras San Luis y del Stud Garboso en lo más alto del pedestal.

 

A lo largo de sus 39 actuaciones registradas, Córcega logró 11 triunfos, además de 8 segundos, 7 terceros y 2 cuartos, acumulando en premios la cantidad de Bs. 332.664. Su capacidad para ganar y convencer quedó plasmada en sus victorias registradas y siempre, en cada una de sus salidas, dio lo mejor de sí. Pero más allá de los números, lo que recordamos quienes tuvimos la dicha de verla correr, era su forma de moverse en la pista. Tenía una conexión especial con sus jinetes, especialmente con Adone Bellardi, quien la llevó a la meta en la gran mayoría de sus triunfos, entendiendo perfectamente su ritmo. Fue pensionada por sus dueños en el Haras El Tranquero donde fungió como yegua madre, pero solo se le conoció un descendiente, la ganadora Corsica.

 

Recordar a Córcega es recordar una época dorada, donde el hipismo se vivía con pasión en cada tribuna. Fue una yegua que, con su esfuerzo, nos regaló tardes inolvidables y nos enseñó que, en el mundo de las carreras, la constancia y la calidad terminan imponiéndose. ¡Honor y gloria a la gran Córcega!

 

Fuentes: Ing. Juan Macedo (apuntes personales), Revista Gaceta Hípica, Revista La Fusta.

 

Anécdotas Hípicas Venezolanas, domingo 31 de mayo de 2026

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