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Anécdotas
Hípicas Venezolanas
presenta | |
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Big
Boris One | |
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(Ven, 2015, Jupiter Pluvius
en Corkage por More
Than Ready) | |
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Por
Juan Macedo | |
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El
hipismo es una fábrica inagotable de historias que rozan lo épico. En las
páginas del turf venezolano, hay nombres que brillan con una mística tan
intensa y agridulce como el de Big
Boris One. Fue un purasangre que, con apenas
tres presentaciones públicas, logró lo que a otros campeones les toma años
de madurez y batallas: tocar la gloria en tierras extranjeras y retirarse
invicto, dejando una estela de "qué
hubiera pasado" que aún resuena en las tribunas del Hipódromo La Rinconada, crónica
de un velocista de excepción, un potro que nació para correr libre y
fuerte, y que le regaló a Venezuela una alegría en la Serie Hípica del
Caribe. |
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Para
entender la historia de Big Boris
One, es obligatorio viajar a sus raíces.
Este imponente ejemplar de pelaje castaño nació el 20 de abril del año
2015 en los potreros del Haras La
Invasión. Su genética estaba predestinada para el éxito en las
distancias cortas y de aliento intermedio: su padre Jupiter Pluvius, un semental
estadounidense que se convirtió en una bendición para el hipismo
venezolano, transmitiendo una aceleración inicial devastadora. Mientras
que su madre Corkage (que como dosañera costó US$300.000
pero que no llegó a correr), aportó la resistencia y el temperamento
necesarios para las exigencias de la alta
competencia. | |
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Adquirido
por el Stud T y H del Sres. Stalin y Boris Goitía, el potro pasó a las manos del entrenador
José Antonio Uzcátegui, que de
inmediato detectó que tenía bajo su cuido a un animal con un “motor” diferente al
resto. | |
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El
debut de Big Boris One se hizo esperar debido a los procesos de
maduración de un potro de gran físico, pero cuando finalmente pisó el
óvalo del Hipódromo La
Rinconada, el impacto fue inmediato. Su campaña en Venezuela fue
corta, de apenas dos actuaciones, pero ambas resultaron una auténtica
exhibición de superioridad. Ambas competencias se disputaron en el tiro de
1100 metros, la distancia ideal para evaluar el poder de salida de los
jóvenes pisteros. En su estreno el 18 de agosto de 2018, Big Boris One con la monta de Cipriano Gil dejó boquiabiertos a
los cronometristas y aficionados al ganar con una solvencia pasmosa,
haciendo ver fácil lo difícil, con ventaja de 7 ½ cuerpos sobre Chicho y
crono de 63”1. | |
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Para
su segunda presentación el 9 de septiembre bajo la conducción de Robert Capriles, los apostadores
ya sabían de qué madera estaba hecho, y el zaino no defraudó: cruzó la
meta en ganancia con total holgura ¡15 ½ cuerpos! sobre Diego El
Grande agenciando 65”1, manteniendo una condición de invicto impecable de
2-2. A pesar de no contar con una amplia trayectoria en eventos selectivos
o clásicos de grado en Caracas, su calidad era tan evidente que el equipo
de la cuadra y su propietario tomaron una decisión audaz: obviar la
programación selectiva en Venezuela y embarcarlo directamente hacia los
Estados Unidos para representar al país en la Serie del
Caribe. | |
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El
8 de diciembre, Gulfstream Park se vistió de gala para
recibir una nueva edición de la Serie Hípica del Caribe. Era el
segundo año consecutivo que el evento se celebraba en territorio
estadounidense, atrayendo a los mejores exponentes de México, Puerto Rico,
Panamá y Venezuela. Big Boris
One estaba inscrito en la Copa Velocidad del Caribe (luciendo la chaquetilla del Stud JCA
Racing Stables y bajo el entrenamiento del
destacado entrenador venezolano Juan Carlos Ávila), una prueba de
fuego en distancia de 1200 metros y con una bolsa de más de US$100.000 en
premios. Los analistas internacionales miraban el programa con recelo: el
venezolano era, por amplio margen, el caballo menos experimentado del lote
de nueve contendientes. Mientras otros ya sumaban múltiples clásicos en
sus países de origen, el hijo de Jupiter Pluvius solo registraba dos carreras en su currículum.
Sin embargo, la hípica no es de experiencia acumulada, sino de momentos y
condiciones de plenitud. Para conducir al criollo, se contrató al estelar
jinete mexicano Paco López, un
conocedor absoluto de la pista de Florida. | |
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Al
ordenarse la salida, la velocidad fue vertiginosa. Parciales suicidas de
22"3 para los primeros 400 metros y 46"4 para la media milla encendieron
las alarmas. Paco López, con
una frialdad de cirujano, acomodó a Big Boris One en una expectante tercera posición durante los
primeros tramos, dejando que los punteros desgastaran sus energías. Al
girar la última curva, el panorama cambió. López llamó a correr al invicto
venezolano que respondió con una disposición excelsa, encendiendo las
turbinas en la recta final. Con un remate sostenido y lleno de gallardía,
el caballo criollo dominó la carrera y aguantó con solvencia los avances
de sus rivales, deteniendo el cronómetro en un excelente tiempo final de
73"3 para los 6 furlones. Significaba el séptimo triunfo histórico para el
país en la Copa Velocidad y el tercero en la cuenta personal del
entrenador Juan Carlos Ávila,
ratificando la hegemonía de la hípica venezolana en las distancias de
velocidad. Big Boris One elevaba su récord a 3 victorias en 3
presentaciones, logrando su primer clásico, y nada menos que a nivel
internacional. | |
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El
triunfo en la Serie Hípica del
Caribe abría las puertas a un futuro brillante. Se proyectaba una
campaña en el exigente circuito norteamericano o un regreso triunfal a
Venezuela para disputar los grandes eventos de la velocidad. Se decidieron
por lo segundo. Sin embargo, el destino tenía otros planes para el noble
bruto. Pocos meses después de su gloria en Florida, el 2 de marzo de 2019
Big Boris One sufrió una fractura de gravedad (Diagnóstico del Dr. Julio de Jesús
Lobo: presentó pérdida completa del soporte articular metacarpofalangeno debido a fractura conminuta en
ambos sesamoides trauma masivo con ruptura del
aparato suspensor y tendones digitales flexores
que involucró compromiso vascular) en un trabajo matinal y pese a los
ingentes esfuerzos de los veterinarios y el equipo que lo rodeaba para
salvar su vida, la lesión en su miembro anterior derecho era de tal
gravedad que obligó a ser sacrificado. | |
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La
noticia conmovió al mundo hípico. Se despedía un titán que nunca conoció
la derrota. Big Boris One cerró su campaña de forma invicta, con 3 fotos
en el paddock de ganadores sobre tres carreras
disputadas acumulando en premios US$62.733. Para la posteridad queda el
recuerdo de un caballo veloz, dócil al comando de sus jinetes, pero con
una furia competitiva inigualable al momento de definir las carreras. Big Boris One demostró que no se necesitan docenas de
trofeos en la vitrina para ganarse un lugar en la memoria del hípico
venezolano; a veces, basta con aparecer como una estrella fugaz, cumplir
una cita con la historia y marcharse invicto hacia la
eternidad. | |
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Fuentes:
Ing. Juan Macedo (apuntes personales), Diario Meridiano, Diario Líder en
Deportes, Dr. Julio de Jesús Lobo. | |
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Anécdotas
Hípicas Venezolanas,
miércoles
30 de septiembre de
2026 | |
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