Anécdotas Hípicas Venezolanas presenta

Beremiz

(Ven, 1975, Mr. Leader en Fleet Harriet por Bolero)

Por Juan Macedo

 

Estamos hurgando en el baúl de los recuerdos para rescatar la historia de un titán de la arena caraqueña, un ejemplar que personificó la resistencia y la clase en la década de los ’70 en el hipismo venezolano: Beremiz. Su nombre (según me contó en una ocasión su primer propietario Mauricio Azar) lo sacó del protagonista de la célebre novela "El hombre que calculaba" Beremiz Samir, que era un sabio persa famoso por resolver complejos dilemas matemáticos y lógicos de manera precisa mediante el cálculo mental.

 

Este castaño nacido el 25 de abril de 1975 en el prestigioso Haras Karen Sissy, importado en vientre desde Estados Unidos hijo de Mr. Leader en Fleet Harriet por Bolero, fue adquirido por el Dr. Azar para defender las sedas del Stud Las Marujas (y luego Stud Tamarú) siendo encomendado para su cuido y entrenamiento a Raúl Payares.

 

Beremiz hizo su aparición en el Hipódromo La Rinconada en el último trimestre de 1977. Su debut, el 15 de octubre, con la monta de Balsamino Moreira fue una toma de contacto discreta llegando cuarto a 7 cuerpos de Latin Dancer. Sin embargo, apenas catorce días después, el 29 de octubre, bajo la guía de Pedro González Pinto, lograría su primera victoria en 1200 metros, deteniendo el crono en 75"3, superando con 3 ¼ cuerpos a Pretty Boy.

 

No perdió tiempo para demostrar que su triunfo no fue casualidad. El 6 de noviembre, con el látigo de Silvio Rovero repitió la dosis en 1300 metros que recorrió en 81” exactos para derrotar a Pompeyo con 2 ¼ cuerpos. Cerró el año enfrentándose a la crema y nata en los Clásicos Antonio José de Sucre (quinto a 6 cuerpos) y Comparación (séptimo a 5 cuerpos), donde fogueó su carácter contra ejemplares de la talla de Auroreño.

 

Luego de un descanso de tres meses, el año 1978 comenzó con Beremiz buscando su lugar entre los mejores de su generación. Tras par de figuraciones en el lote común y obtener el cuarto lugar a 6 cuerpos de Pompeyo en el Gran Premio Selección de Fedeharas, fue el 13 de abril con Silvio Rovero en su cabalgadura cuando saboreó nuevamente las mieles del triunfo cruzando la meta con ventaja de 1 ½ cuerpos sobre Don Ezequiel agenciando 79”2 para los 1300 metros.

 

Luego de cuatro buenas figuraciones (que incluyen un segundo a 1 ¾ cuerpos en la Copa Pedro Emilio Yumar y un tercero a 7 cuerpos, ambas selectivas ganadas por el campeón Torrejón), fue en el mes de agosto cuando Beremiz encontró su ritmo ganador nuevamente. El 19 de agosto, en una distancia de 1200 metros, logró su cuarta victoria con un decoroso tiempo de 73" aventajando a Incansable por 4 cuerpos. Posteriormente quedó cuarto a 7 cuerpos de El Príncipe. Fue cuando paso a ser propiedad del Stud Doblese (Sres. Amín Saiden y Elías Seguías) que decidieron probar suerte en la cuadra de Manuel Medina.

 

Con la monta de Julio César Piñero el 23 de septiembre obtuvo la victoria a expensas de El Príncipe que le escoltó a 8 cuerpos dejando 92"1 para los 1500 metros. Fue inscrito en el Clásico Cavepro (siendo su primera vez en los cuatro codos) fracasando estrepitosamente al quedar octavo muy lejos de Auroreño. Luego con el estelar Ángel Rosillo encadenó una corta racha: el 8 de octubre triunfo en 1300 metros (79"4) superando a Incansable por 4 cuerpos y el 22 de octubre lo hizo dramáticamente por 3/4 de cuerpo en 1500 metros (91"4), superando a Petrosón y El Tamaito que quedaron igualados en el segundo lugar. Cerró el año con par de buenas figuraciones en el máximo lote que le consolidó como un millero de respeto, capaz de pelear palmo a palmo en las distancias intermedias, acumulando para entonces 7 victorias en su campaña.

 

El año 1979 fue donde Beremiz grabó su nombre en letras de molde bajo el entrenamiento de Agustín Bezara Castro y las sedas del Stud Mi China (Sr. Arnaldo Osío Ferrer). A pesar de un inicio de temporada difícil en marzo, donde llegó octavo a 16 cuerpos de Petrosón, el hijo de Mr. Leader resurgió de las cenizas. A partir de mayo, Beremiz inició una seguidilla de triunfos que hoy en día parecería imposible por la frecuencia de las carreras: el 12 de mayo gana en 1500 metros (92”4) con Argenis Rosillo superando a Mahogany, a la semana repitió en 1400 metros (85”2) bajo la conducción de Jesús Márquez dejando en la escolta a Petrosón.

 

Luego de “cortar la racha” al figurar tercero a 2 ¼ cuerpos de Jokalari, el 16 de junio con la monta de Jesús Márquezregresó a sus fueros” realizando una exhibición de poderío ganando por 7 ¼ cuerpos sobre El Balao en 1300 metros (77"3). El 1 de julio venció a Opositor en 1500 metros dejando record de pista de 89"3. Dos semanas después nuevamente derrotó a Opositor, bajando a los 1300 metros para demostrar su versatilidad agenciando 78”3.

 

En este punto, Beremiz era el caballo de hierro de La Rinconada. Corría cada semana o cada quince días, manteniendo una condición física envidiable y una voluntad inquebrantable a pesar de correr con alto hándicap (entre 60 y 64 kilos). Pero el 28 de julio perdió en la sufra con El Balao regresando a la cuadra con una lesión en una de sus manos.

 

Como toda gran historia, la fatiga empezó a pasar factura. Reapareció en el mes de noviembre y tuvo par de actuaciones donde el podio se le hizo esquivo, que “encendió las alarmas” en la cuadra. Sin embargo, los grandes cracks siempre tienen un último aliento de gloria. El 2 de diciembre de 1979, en una distancia de 1400 metros y reencontrándose con su viejo amigo Silvio Rovero, el nieto de Bolero logró su victoria número 13. Fue un triunfo nostálgico, superando a Juguete por 1 ¼ cuerpos marcando 84"3. Fue el "canto del cisne" de un ejemplar que lo dio todo en la pista. Cerró el año figurando octavo a 7 cuerpos de Jon Fleet.

 

Lo inscribieron en el Clásico de los Sprinters a escenificarse a finales de enero de 1980 (la que pudo ser la oportunidad de oro para ceñirse una prueba de grado) pero tuvo que ser retirado. Al final de su hoja de vida en el Hipódromo La Rinconada, los números de Beremiz reflejan la consistencia que todo propietario sueña: un total de 35 salidas a la pista en las cuales logró cruzar la meta en 13 ocasiones, además de 4 segundos, 4 terceros, 4 cuartos y 2 quintos (figuró en el marcador en 27 de sus 35 presentaciones, un 77% de efectividad) acumulando en premios la cantidad de Bs. 883.170 en metálico. Beremiz fue un caballo "todo terreno". Ganó en 1200, 1300, 1400, 1500 y 1600 metros. No le temía al cambio de jinete y esa adaptabilidad es lo que separa a un buen caballo de un caballo histórico.

 

Viejo, cansado y lesionado, Beremiz fue enviado a Norteamérica siendo adquirido por Bobby Larue que fungió como su entrenador en Ellis Park, donde le sacó una breve campaña de 10 salidas durante el año 1982 para un triunfo, un segundo y un tercero para US$3.330 en premios.

 

Beremiz fue el protagonista de las tardes de los sábados y domingo de la radio y televisión, el caballo que los apostadores seguían con fe ciega porque sabían que siempre dejaba el corazón en la pista del óvalo de Coche. Aquellos que tuvieron la dicha de verlo correr con su zancada rítmica y su capacidad para rematar o sostener trenes de carrera intensos, guardan en su memoria el paso de un auténtico guerrero. Hoy recordamos que la hípica es más que números: es la historia de purasangres como Beremiz, que nacieron para convertirse en leyendas de cuatro cascos. ¡Hasta siempre, crack!

 

Fuentes: Ing. Juan Macedo (apuntes personales), Revista Gaceta Hípica, Sr. Víctor Marín Yzer, Sr. José Sequera, Sr. Trino Pulido B., Sr. David González, Sr. José Rangel.

 

Anécdotas Hípicas Venezolanas, jueves 30 de abril de 2026

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